Coahuila
Hace 5 años
Con el sello de la casa: regalando lo que no es suyo, el Alcalde interino de Torreón, Sergio Lara Galván, solicitó al Congreso del Estado autorización para desprenderse de 11 mil 671 metros cuadrados de terreno a favor de ocho parroquias católicas en la zona urbana del municipio, especialmente al oriente de la ciudad, correspondientes al límite territorial entre los distritos electorales federales 5 y 6.
Ahí donde se maximiza electoralmente su impacto, pues.
Mediante sendos oficios presentados a la consideración del Poder Legislativo el pasado 4 de mayo, turnados posteriormente a la Comisión de Finanzas, que los admitió a trámite, el Presidente Municipal encargado del despacho pretende desincorporar ocho inmuebles del dominio público, algunos en comodato por tiempo indefinido y otros enajenados a título gratuito (regalados, pues) en un sector focalizado, casi dirigido, estimando en 9 mil 971 habitantes la población beneficiada directamente (con datos oficiales del Implan Torreón actualizados a 2017).
Sin contar, por supuesto, ciudadanos indirectos y flotantes; eventuales votantes por agradecimiento del PAN. Como si la planeación de la ¿política pública?, puesta en marcha el día 31 de la campaña, justo a la mitad, se hubiese realizado encima de un mapa de secciones electorales. Para dimensionar el fenómeno: ninguno de los restantes 37 municipios de la entidad ha emprendido acciones semejantes en estas fechas. Y en el Distrito 5, cabe recordar, participa como candidato a la diputación federal Jorge Zermeño Infante, el edil panista de Torreón con licencia.
Se trata de predios en los fraccionamientos San José, Torreón 2000, El Roble, Villas de la Hacienda, Ampliación Valles del Nazas, Satélite de La Laguna y Joyas del Oriente. En la mayoría de los casos la justificación mencionada en los documentos es la “construcción de un templo”, aunque también “capillas” o “salones de catequesis” en superficies de 2 mil 767 metros cuadrados, 317, 910, mil 104, 3 mil 590, 860, 705 y mil 418, respectivamente, en beneficio de los templos Nuestra Señora del Carmen en La Paz, San Pablo Apóstol, Jesús de Nazaret, San José Obrero, Nuestra Señora de Guadalupe, San Juan Diego, San Pablo Apóstol y la Inmaculada Concepción, en ese orden.
¿A cambio de qué?, es la pregunta. ¿Movilizar feligreses acaso? ¿Inducir el voto a favor del PAN o en contra de otros partidos políticos durante los sermones? ¿Expiación de culpas (pecados) personales?
Por lo demás, resulta curiosa esa repentina “fiebre del ladrillo” y efervescencia por la construcción de nuevos centros religiosos en Torreón, adscritos a otros ya existentes, particularmente cuando el catolicismo ha perdido 5.5% de adeptos totales en Coahuila en una década, según la comparación que resulta de los censos 2010 (80.4%) y 2020 (74.9%) del Inegi, y en medio de una pandemia donde la Iglesia católica se ha declarado en crisis en más de una ocasión luego de que se viese obligada a cerrar instalaciones por la emergencia sanitaria y restringir misas presenciales, su principal fuente de recursos económicos.
Cabe señalar además el principio de laicidad, neutralidad e imparcialidad en la contienda, aplicable al tema que nos ocupa. El Artículo 130 de la Constitución prohíbe a cualquier agrupación religiosa la participación política y el proselitismo a favor o en contra de partidos y candidatos. Y no es cualquier asunto. Puede ocasionar incluso hasta la nulidad de una elección, a su vez establecida en el Artículo 455 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.
Cortita y al pie
En una Presidencia de la República neojuarista (con los postulados de la separación Iglesia-Estado presentes), con especial influencia e interés en La Laguna (justo es decir que Morena gobierna Gómez Palacio, Matamoros, Francisco I. Madero y Parras de la Fuente), los neocristeros juegan también sus cartas.
Primero fueron los 30 millones de pesos en despensas repartidos en plena campaña (documentado en este mismo espacio el 4 de abril). Luego los apoyos en efectivo depositados en 30 mil tarjetas bancarias (publicado aquí el 2 de mayo). Ahora la trilogía se cierra con los terrenos prometidos a la Iglesia católica. Todas estas prácticas discutibles o ilegales del Ayuntamiento panista de Torreón realizadas el último bimestre.
La última y nos vamos
¿Aprobarán el negocio los diputados locales de mayoría priista? ¿Antes o después de la jornada electoral, y por qué deberían hacerlo?
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