Seguridad
Por
Luis Reyes
Publicado el jueves, 1 de enero del 2015 a las 16:11
Saltillo, Coah.- Con 22 años en prisión, Juan González dice que es irrelevante si fue responsable o no de los delitos de homicidio y violación por los que fue sentenciado a 37 años de cárcel. Señala que ya pagó una condena.
El ex trailero dice que se reserva opinar si es bueno o malo, que mejor ve hacia adelante, “porque aquí en el Penal, el que quiere, cambia.
“Lo importante no es salir de aquí, sino cómo sales, con otra mentalidad, otra madurez, valorar la libertad”, menciona el reo, quien luce una camisa rayada en la que en la bolsa porta unos cigarros de cajetilla dura y además viste un pantalón de mezclilla y botas vaqueras.
Para poder soportar el encierro y seguir viviendo, el interno menciona que de cada persona tiene que salir el instinto de supervivencia.
No obstante, dice que a él le ha servido mucho mantenerse ocupado, hacer algo productivo, por lo que encontró en las artesanías una buena veta para hacerlo.
Se convirtió en especialista en el “piteado” de artículos como carteras, bolsas, sombreros y cintos, actividad que le deja lo suficiente para solventar sus gastos.
La pita es una fibra que se origina del maguey, en el henequén y para trabajarla se hace una hebra y se trenza.
Aprendió esta actividad únicamente viendo, lo hizo cuando estuvo preso en el Penal de Puente Grande, en el estado de Jalisco.
En este arte entre lo vaquero y lo charro hay diversos precios: económico, que puede ir desde mil 800 pesos, hasta los más caro, de 5 o 7 mil, en el caso de un cinto.
Para lograr el piteado de un artículo, una sola persona puede llevarse unos dos meses.
Con orgullo, Juan admite que fue quien introdujo esta técnica al Penal de Saltillo y que ha enseñado a unos 15 compañeros.
Añade que también en este lugar aprendió a hacer artesanías con hueso de res, actividad casi perdida que ya casi nadie hace y de la que se pueden obtener magníficas figuras.
Al interno de 48 años, originario de Múzquiz, también le dio por la carpintería, actividad en la que elaboró cuadros, mesas de centro; también fabrica artículos de plata.
Además, laboró en las maquiladoras ubicadas al interior del Penal y se dio la oportunidad de terminar sus estudios de primaria y secundaria.
Es una de las personas a quien siempre le gusta mantenerse ocupado y alejar las malas ideas. También le gusta acatar el reglamento al interior del Cereso varonil para salir adelante y poder irse pronto.
Aunque Juan no es de mucha religión, se da tiempo para agradecer a Dios por cada día que amanece.
Ahora, uno de sus anhelos es saber cuándo se va a ir de este lugar.
Con la nueva reforma, la cual dice que al compurgar el interno 70% de su sentencia ya puede salir libre, por lo que Juan dice que él ya superó esa cifra y espera que haya una oportunidad de poder salir de prisión.
Al irse, lo que quiere hacer es salir adelante, luchar, aprovechar el beneficio de la libertad, ver para adelante, tener otra mentalidad más positiva y no caer en el pozo en el que estuvo y entender que nunca es tarde para querer cambiar.
Quiere poner un taller de artesanías con especialidad en cintos, actividad que, dice, pese a lograr algún día la libertad, siempre le recordará los años que pasó tras esas cuatro paredes.
ch
Notas Relacionadas
Hace 1 hora
Hace 3 horas
Hace 12 horas
Más sobre esta sección Más en Seguridad
Hace 12 horas
Hace 13 horas
Hace 14 horas
Hace 17 horas
Hace 18 horas
Hace 18 horas
Hace 19 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia