Coahuila

Publicado el martes, 4 de marzo del 2025 a las 21:40
Agenda completa tuvo el gobernador Manolo Jiménez Salinas en Torreón.
Ahora sí estuvo el alcalde, Román Alberto Cepeda González, “Robán”, como lo llama el diputado por Morena, Antonio Attolini Murra.
Manolo encabezó la entrega del Corredor Matamoros, que contribuye al rescate del centro histórico de la Perla de la Laguna, y después estuvo acompañado por el general Eufemio Alberto Ibarra Flores, comandante de la 11 Región Militar, en la reunión del Consejo de Seguridad y Desarrollo (Consede).
Ahí también estuvieron la diputada Luz Elena Morales, presidenta de la Junta de Gobierno del Congreso local; el magistrado Miguel Felipe Mery, presidente del Tribunal Superior de Justicia; el fiscal general del estado, Federico Fernández Montañez y el secretario de Desarrollo Regional de la Laguna, Eduardo Olmos.
En la gira de trabajo por Torreón, el gobernador Manolo Jiménez también encabezó la instalación de 20 puntos violeta en tiendas de autoservicio, un programa que su gobierno desarrolla con el corporativo Femsa, que busca poner al servicio de las mujeres en situación de riesgo, lugares seguros, para resguardarse y dar aviso a las autoridades.
Por cierto, no es común la participación del obispo de Torreón, Luis Martín Barraza Beltrán, en eventos oficiales. Este martes estuvo con el gobernador en la inauguración del Corredor Matamoros.
Por cierto, al que se vio muy apapachado durante la agenda del gobernador Manolo Jiménez, fue al coordinador del programa Mejora en Torreón, Hugo Dávila Prado.
Estuvo en los eventos y se pudo conocer que fue invitado por el gobernador a la comida que le ofrecieron empresarios y dirigentes de cámaras empresariales de Torreón y la Laguna.
El gesto de este martes coincide con los eventos de la semana pasada, cuando Hugo Dávila estuvo como representante del gobernador Manolo Jiménez en distintos eventos del empresariado lagunero.
El trato con la consejera electoral Leticia Bravo Ostos, es simple: si le ayudan a que su esposo, Ernesto Alfonso Rosales Arcaute, se integre como miembro del Consejo de Participación Ciudadana (CPC), ella se encarga de que, quien le haga ese favor, sea el próximo presidente del Consejo General del Instituto Electoral de Coahuila.
Delicado, por decir lo menos, el ofrecimiento de la consejera electoral, justo cuando están en juego tres consejerías del CPC. El detalle es que Bravo Ostos no tiene vela en ese entierro, pues los nombramientos en el IEC son cosa del INE, no de ella.
Lo grave es que la consejera condiciona el supuesto influyentismo, para tratar de colar a su esposo en el sistema que, hasta donde se sabe, se encarga de combatir la corrupción.
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