Al acudir al Congreso del Estado para hacer la glosa del Quinto Informe, Fernando de las Fuentes fue sorprendido por el diputado independiente Rodolfo Walls, quien, sin venir a cuento, le preguntó con ánimo de fregar “cuántos días a la semana acostumbra tomar bebidas alcohólicas”.
Al fin una trucha enjabonada, el Secretario de Gobierno contestó con otras preguntas: “¿Ehhh… Bebidas alcohólicas, diputado Walls? ¿Entendí bien eso?”.
Tras ganar segundos invaluables, “El Diablillo” se repuso del gancho al hígado y recurrió a un cantinflismo: “Todo depende, pero como eso está en mi ámbito personal, diputado, se va a quedar con las ganar de saber… pero un día de éstos lo invito”.
A De las Fuentes sólo le faltó decir: “Primeramente y últimadamente no estoy para que ustedes me digan, ni yo para decírselos”.
A su lado, metido en el fondo de su taza de café, el presidente del Congreso, Eduardo Olmos, hacía esfuerzos desmesurados para no estallar en carcajadas.
La comidilla, sin embargo, quedó servida. ¡Ahí está el detalle!
¿Naranja dulce?
Enfundados en chamarras naranja, el color de sus partidos, los dirigentes de Movimiento Ciudadano, Alfonso Danao, y de la UDC, Lenin Pérez, se reunieron la semana pasada en Saltillo.
¿El motivo? Analizar el lanzamiento de una “ola naranja” para contender juntos por la gubernatura. Es decir, no tienen pensado hacer amarres ni con la alianza del PRI, PAN y PRD ni con Morena.
En una batalla tan polarizada, Danao y Lennin están corriendo el riesgo de no saltar para ningún lado y quedarse en medio de la barda.
Con una ola tan diminuta, podrían hasta perder su registro y, entonces sí, ni naranja dulce ni limón partido.
Chivo en cristalería
En el Palacio de Cantera cayó como patada de mula la carta abierta de las secciones 5, 35 y 38 del SNTE para exigirle al Gobernador que sus colaboradores no metan la mano en sus procesos internos.
Dicen que el Secretario de Educación, Francisco Saracho, no las trae todas consigo en el corazón de Miguel Riquelme, pues le ha dado todas las facilidades y recursos para la operación del magisterio y no ha brindado los resultados esperados.
Quizá el acuñense podría comenzar por amarrar al Subsecretario de Educación Básica, Jorge Alberto Salcido, un chivo en cristalería que a su paso va dejando una estela de desastre y al que las secciones acusan directamente de inmiscuirse en la vida sindical.
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