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Coahuila

Alegría, sufrimiento y esperanza

Por Cholyn Garza

Hace 3 meses

Los mexicanos hemos tenido momentos muy agradables en el mundial de futbol. Y cómo no habría de ser así, si gracias al desempeño de nuestra Selección, los aficionados de corazón -y los no tanto- hemos podido disfrutar los juegos donde han participado.

Buen desempeño, por supuesto, que deseamos continúe al enfrentarse el próximo domingo a la Selección de Inglaterra.

Es cierto que todos los mexicanos requeríamos de un escenario diferente al que hemos vivido durante más de siete años. Un evento de permitiera hacer a un lado la tristeza, la incertidumbre, la angustia ante dolorosos acontecimientos que llegaron a nuestro país.

Por momentos, la afición futbolera se refugió en el Mundial, viviendo la emoción que ofrece una cancha con jugadores portando camisetas con los colores distintivos de su Selección.

Emoción que sin duda todos sentimos al escuchar las notas de nuestro Himno Nacional. Ya sea en casa o en el lugar que nos encontremos, es algo verdaderamente hermoso.

No hay duda de que el deporte une a la gente, ya sea en una arenga para alentar a su equipo, o en la alegría de corear un gol cuando este llega. Es lo máximo cuando el aficionado siente que la respuesta de los jugadores en la cancha rinde frutos.

La emoción los lleva a derramar lágrimas de alegría ante el pase a otro nivel, que les habrá de permitir continuar en la jugada. Obviamente, todos pretenden obtener el triunfo anhelado; para eso se han preparado física y mentalmente. 

Hay que reconocer que todos salen a la cancha a dar lo mejor de sí, porque todos desean la victoria. Es la mentalidad del triunfador, del que se entrega con pasión y desarrolla estrategias, actúa con inteligencia y no deja al factor “suerte” su participación.

No solo los jugadores, hombres que están en el campo deben poner en práctica lo aprendido y actuar con responsabilidad.

Responsabilidad con la que autoridades deben actuar al momento de organizar. Todos estamos conscientes que el exceso de alcohol nunca será un buen compañero en festejo alguno.

Considero que no se trata de prohibir la venta de bebidas alcohólicas, ya que de sobra sabemos que el ingenio de algunas personas los lleva a sorprender a cualquiera con sus acciones. 

Es verdaderamente lamentable lo sucedido recientemente en la ciudad de México, donde cuatro ciudadanos mexicanos murieron durante los festejos por el triunfo obtenido por la Selección, al conseguir el pase a octavos de final.

¿Qué sucedió? ¿Por qué un momento de alegría se transforma en dolor?

Todo tiene una explicación, sin duda; aunque en este caso -como en tantos más- dudo que la narrativa oficial, llegue a convencer. 

Lo sucedido en Venezuela, es algo que nos llena de dolor, porque los mexicanos hemos vivido en carne propia tragedias de gran magnitud. No solo terremotos, inundaciones, sino también gobiernos saqueadores con gobernantes hambrientos de poder que han empobrecido a su pueblo.

Venezuela, la bella, con riqueza abundante, al cambiar de régimen con Chávez, todo se vino abajo. Pueblo pobre, gobernantes no solo ricos, sino millonarios. Con una riqueza insultante. 

De poco o nada sirvió que se llevaran a Nicolás Maduro a Estados Unidos si quedó el mismo régimen, con la misma gente que maneja el país. 

A pesar del dolor que hoy invade a Venezuela por la pérdida de personas fallecidas al colapsarse multifamiliares, se han dado rescates milagrosos al encontrar entre los escombros, personas con vida.

Gracias a Dios, la bondad existe porque aún y a pesar de todo lo malo que está ocurriendo en el mundo, aún hay gente buena, amable, generosa que se preocupa por otros. Más aún, cuando se encuentran en desgracia y lo han perdido todo, menos la fe.

Porque con fe en Dios, siempre, ante cualquier circunstancia adversa tendremos la fuerza para empezar de nuevo y seguir adelante.

Dios bendiga a cada uno de los grupos de rescate, quienes, aún exhaustos ante la difícil tarea de remover escombros, están luchando por encontrar más personas con vida.

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