“Cuanto más claramente te comprendes a ti mismo y comprendes tus emociones, más te conviertes en un amante de lo que es”. Baruch Spinoza
Byron Katie es hoy en día una de las americanas más leídas en todo el mundo a través de sus libros de crecimiento personal. Ella comenzó su viaje al autoconocimiento al caer en una profunda depresión. En esos momentos difíciles, ella comenzó a cuestionarse sus pensamientos y se dio cuenta que lo que a ella le hacía sufrir no era la situación, sino los pensamientos que tenía de eso.
En su libro, Amar lo que Es, Katie nos explica cómo fue desarrollando su técnica llamada “El trabajo” o “The work” y en el mismo, brinda una serie de ejemplos prácticos para aplicarlo en la propia vida. Este libro te invita a conocerte y a cuestionarte tus propios pensamientos, incluso aquellos que te resultan más dolorosos.
Por ejemplo, en este momento… ¿Qué te causa sufrimiento?
¿Qué pensamientos o creencias en este momento te hacen sufrir?
¿Cuántas veces te ha pasado que generas historias en tu mente que no son reales? Te has detenido a pensar… ¿Qué tanto supones que eso u lo otro es verdad?
¿Cómo puedes tu utilizar el método de Katie en el día a día?
Dándote permiso de indagar en tus pensamientos.
Todo comienza con la forma de pensar.
Ella decía que cuando creía los pensamientos que tenía, sufría.
Pero que cuando dejaba de creer los pensamientos que tenía, dejaba de sufrir.
Los aprendizajes que me transmitieron este libro son muchos, pero quisiera compartirte unas ideas para ser más consciente de los pensamientos que tienes y de dónde vienen. Porque cómo diría ella en su libro… “O bien te apegas a tus pensamientos, o indagas en ellos”.
Es una verdad que muchos de los pensamientos que solemos tener, están en desacuerdo con nuestra realidad.
Hay que mirar adentro, para reconocer lo que para uno es una verdad. Uno tiene que comprenderlo por sí mismo. Byron Katia afirma que es necesario que indagues, para que seas tú quien puedas poner fin a tu propio sufrimiento.
Sólo sufrimos cuando creemos en un pensamiento que está en desacuerdo con lo que es. Y sí… Cuántas veces sufrimos porque queremos que las personas, las cosas o las situaciones cambien, y la realidad es que no cambiarán, simplemente son.
Nos ponemos expectativas de cómo deben de ser las cosas, los hijos, las personas, las parejas, los familiares, los amigos… pero la realidad es que no son ni serán eso que queremos que sean, simplemente “es lo que es” y “son lo que son”.
¿Cómo aplicar el método para cuestionar nuestras creencias y pensamientos?
Responde las siguientes preguntas del mismo.
1. ¿Es eso verdad? Responde con un sí o no.
2. ¿Puedes saber con absoluta certeza de que eso es verdad? Responde con un sí o no.
3. ¿Cómo reaccionas, qué sucede cuando crees ese pensamiento? ¿Qué emociones te afloran en ese momento? ¿Cómo te tratas a ti misma o te sientes con ese pensamiento?
4. ¿Quién serías sin ese pensamiento?
Habiendo respondido eso, ella recomienda invertir eso en ti.
¿Qué significa invertirlo? Invertir todo lo que piensas de eso en ti y abrirte a la posibilidad de creer todo lo contrario.
Por ejemplo, si el pensamiento es… “Mariana no me escucha”, harías esto:
“Yo no me escucho, o yo no escucho a Mariana, o yo no escucho.”
Esto nos abre a un sin fin de posibilidades que muchas veces nos conecta con una herida o expectativa, y que en ocasiones esperamos del otro pero no hacemos con nosotros mismos.
Hay que dejar de juzgar. No hay que juzgar las respuestas.
Pero si es importante indagar en aquello que nos causa sufrimiento para identificar de dónde viene. Porque pensamos que por el simple hecho de pensar algo, eso ya es verdad. Muchas veces proyectamos un futuro imaginario.
Muchas creencias que suponemos que son verdad, no lo son.
Hay una parte con la que me quedo y que me maravilla. Solemos pelearnos con los pensamientos, con los miedos. Y Katie dice, “No se trata de deshacerse de pensamientos ni de superarlos, mejorarlos o abandonarlos. Nada de eso. Se trata de que la propia persona comprenda la causa y el efecto interno. La pregunta es sencillamente… ¿Puedo encontrar una razón para renunciar a este pensamiento?
Busquemos “amar lo que es”, amar la realidad tal y como es. Recordando que no es la realidad lo que nos genera el sufrimiento, sino el no aceptarla y acomodarnos en esos pensamientos y expectativas que sólo nos dañan.
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