Actualmente, los avances tecnológicos con que se cuenta permiten que la información llegue en el momento preciso en que están sucediendo los hechos. Nada agradable resulta conocer noticias que enlutan hogares, familias. Acontecimientos que se dan en el día a día por diversas razones.
Lo sucedido recientemente en CdeMx al explotar una pipa en la alcaldía Iztapalapa nos ha conmovido por el alcance que tuvo el accidente. Una volcadura de una pipa cargada con combustible explotó, causando un incendio de gran magnitud que ha dejado decenas de personas con lesiones graves a causa de quemaduras en el cuerpo.
¿Por qué suceden esa clase de accidentes? Tal vez por alta velocidad, exceso de confianza en el manejo, imprudencia, una dormitada al volante por jornadas excesivas de trabajo. Existe la posibilidad que las prisas por llegar a su destino puede más que la sensatez. Son diversas las razones que pueden dar origen a un accidente.
Tristeza y enfado causa observar las condiciones en que se encuentra nuestro añorado DF convertido después en CdeMx. La falta de mantenimiento en sus calles salta a la vista de todos. Gran cantidad de baches, otro tanto de socavones que ponen en riesgo la seguridad de las personas y su patrimonio.
Una prueba más de falta de mantenimiento se tiene en el tren urbano o Metro de la ciudad; descarrilamientos, problemas eléctricos; evacuación de usuarios obligándolos a caminar por el túnel ante un desperfecto, poniendo en riesgo su integridad.
El ver el abandono en que se tiene a la otrora bella Ciudad de los Palacios, causa verdadero malestar. Los capitalinos tienen que sortear muchísimos problemas en el día a día, empezando por la inseguridad, el exceso de tráfico, inundaciones y más situaciones que se dan.
El terrible accidente provocado por una pipa cargada de combustible pone al descubierto la realidad, la dolorosa y cruel realidad que existe en hospitales, al mostrar escasez de medicamentos.
No es ninguna novedad, lo sabemos, porque no surten ni siquiera lo necesario para que el personal de salud tenga con que trabajar.
¿Saben acaso quienes trabajan en el gobierno lo que es enfrentar un solo caso por quemaduras? ¿tienen idea de lo que se requiere? No creo que esos políticos de cuarta tengan idea siquiera lo que es enfrentar situaciones como la que se está viviendo por la explosión.
De sobra sabemos que en el discurso oficial los ofrecimientos sobran. Palabras huecas que se dicen pero en realidad es para salir del paso.
Están más preocupados por desmentir lo que inicialmente se manejó, que la volcadura de la pipa pudo ser causada por un bache existente. Uno de tantos con los que tiene que lidiar el conductor diariamente desde que sale de su casa.
El daño que causa un gobierno destructor es enorme. Además de ignorantes son perversos. La carencia de insumos en los hospitales y para colmo el gobierno tuvo a bien dar la orden de recortar los recursos.
México tiene en los Institutos, como cancerología, cardiología, pediatría y otros más, una atención de excelencia. Se invirtieron muchos recursos, es cierto, pero además funcionaron brindando atención de calidad a los pacientes.
No fueron simples edificios, sino centros de investigación, de enseñanza; lo principal, con especialistas a la altura de grandes ciudades. Doctores, los mejores, que se formaron con responsabilidad. Hoy, se añoran esos tiempos en que había interés, amor por México y sus instituciones. Un deseo enorme de aprender y trascender.
El trágico accidente que hoy nos ocupa, debería ser un llamado de atención para las autoridades; que no solo son las obras de relumbrón las que deben tener prioridad, sino el mantenimiento a lo que está construido y requiere atención. Por ejemplo, las obras de drenaje que con el tiempo causan serios problemas. Una calle o avenida con pavimentación de calidad para que dure no un simple baño de chapopote; checar puentes que requieren atención. Ha hecho falta supervisión y responsabilidad por parte de autoridades.
A pesar de que son tiempos difíciles que nos ha tocado vivir, el espíritu solidario de la gente buena sigue presente. La capacidad de respuesta para ayudar a quienes están pasando por momentos de angustia y dolor, realmente conmueve. Unos con comida, otros con material de curación, agua embotellada. Esa es nuestra gente, siempre dispuesta a tender la mano al prójimo.
Una escena verdaderamente conmovedora, la de la señora Alicia, la abuela que protegió a su nieta de las llamas. La pobre mujer sufrió quemaduras de gravedad en todo su cuerpo. ¿Cómo sobrevivir a una situación de esa naturaleza?
El ulular de ambulancias anunciaban el traslado de personas afectadas por el siniestro en el Puente de la Concordia. La demostración de profesionalismo, empatía y caridad hacia las víctimas de la explosión se dio en el personal de hospitales que recibían a los pacientes con quemaduras graves. Sin faltar las corporaciones de seguridad, de apoyo, de bomberos. Todos merecen al menos un ¡GRACIAS! Porque siempre están ahí, en el momento preciso de la tragedia.
El dolor y la tragedia siempre nos ha unido a los mexicanos y la solidaridad siempre nos acompaña y es nuestra fuerza. Sigamos así.
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