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Antropoceno

Por Juan Latapí

Hace 3 años

Con los recientes calores quienes aún descalifican el cambio climático lo estarán dudando. Sequías más intensas e inviernos más severos son una parte de los cambios en el medio ambiente que paulatinamente van sucediendo de manera irreversible.

Para quienes lo dudan habría que recordarles, por ejemplo, en Cuatro Ciénegas, la laguna Churince que ocupaba la mayor superficie de agua, está completamente seca desde hace muy pocos años al igual que los niveles de otras pozas han ido disminuyendo paulatinamente. Aquí en Monclova desde hace años ya no hay luciérnagas y los berrendos y borregos cimarrones se extinguieron. Se decía que el río Monclova se había secado porque AHMSA consumía esa agua; la planta lleva siete meses sin operar y el río sigue completamente seco.

Esta semana en Monterrey causó revuelo el desmonte que se hizo en el cauce del río Santa Catarina y varios ecologistas alzaron la voz por esa medida que atenta contra el medio ambiente. Aquí en Monclova, cuando se hicieron los trabajos para “arreglar” el río Monclova nadie dijo nada al haber llenado de cemento las orillas del río, eliminar el carrizo y el tule -entre otras plantas- y ninguno de los autonombrados ecologistas locales dijo nada a pesar de que dichas obras destruyeron la cadena ecológica de ese tramo del río.

Nadie recordó que las raíces del carrizo tienen la cualidad de atrapar metales pesados y que sirven de hábitat de micro organismos que servían de alimento a pequeños peces y otras especies, y al eliminar la vegetación las algas se multiplicaron sin control. Al introducir patos domésticos terminaron con la poca fauna que logró sobrevivir, además, el guano de dichos patos por ser sumamente corrosivo exterminó otros micro organismos. También, al eliminar la vegetación y rellenar con cemento las orillas la temperatura aumentó en ese tramo. Hay biólogos que consideran que dicha obra del río Monclova fue un ecocidio.

Acciones como estas se repiten a diario por todo el planeta por lo que varios científicos han determinado que el planeta inició una nueva era geológica llamada Antropoceno que es un término utilizado en la geología y ciencias ambientales para describir una nueva era geológica en la que la actividad humana se ha convertido en la fuerza dominante que afecta a la Tierra y su ecosistema a una escala global. La palabra “Antropoceno” proviene de las raíces griegas “anthropos”, que significa “humano”, y “kainos”, que significa “nuevo” o “reciente”, lo que se traduce como “nueva era humana” o “nuevo período geológico humano”.

Este concepto sugiere que los impactos combinados de la población humana en rápido crecimiento, la industrialización, el consumo desenfrenado de recursos naturales, la agricultura intensiva, la urbanización y la quema de combustibles fósiles han alterado significativamente los sistemas naturales del planeta, produciendo cambios a nivel geológico.

Algunos de los aspectos más notables del Antropoceno incluyen el cambio climático que a través de las emisiones masivas de gases de efecto invernadero han provocado un aumento en la temperatura global. También, la pérdida de biodiversidad que la actividad humana ha llevado a la extinción y disminución de numerosas especies de plantas y animales desestabilizando los ecosistemas.

Así mismo, la producción y liberación masiva de productos químicos y contaminantes, como plásticos, pesticidas, fertilizantes y otros residuos industriales, han contaminado los océanos, suelos y aire, contribuyendo drásticamente a la contaminación ambiental.

El aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero debido a la actividad humana ha llevado al cambio climático provocando eventos climáticos extremos como huracanes más intensos, olas de calor prolongadas, inundaciones y sequías. Estos eventos tienen efectos devastadores en las comunidades humanas causando pérdidas económicas, daños a la infraestructura y amenazando la seguridad alimentaria y el acceso al agua.

La explotación excesiva de recursos naturales, como combustibles fósiles, minerales y agua dulce, ha llevado a la escasez de estos recursos en muchas regiones del mundo provocando oleadas de migrantes. Por su parte la destrucción de hábitats naturales y la extinción de especies animales y vegetales afectan negativamente la biodiversidad y la cadena alimentaria.

El Antropoceno afecta la salud humana de diversas maneras. La contaminación del aire, el agua y el suelo ocasionan enfermedades respiratorias y otras afecciones de salud. En Monclova es alarmante la cantidad de casos de cáncer provocados por la contaminación. Además, el aumento de las temperaturas incrementan la propagación de enfermedades transmitidas como el dengue y la malaria. Además, los efectos del Antropoceno no se distribuyen de manera uniforme en la sociedad ya que las poblaciones más vulnerables son las que sufren de manera desproporcionada los impactos negativos del cambio ambiental y tienen menos recursos para adaptarse o recuperarse.

Ante las evidencias llama la atención como aún se duda y cuestiona el Antropoceno, empezando por las autoridades -todas- que con arrogancia minimizan esta situación ya que su prioridad es la politiquería, permanecer en el poder y a menudo hacer negocios a la sombra del cargo. Más imagen les deja la protección de los perros -que todos defienden y nadie cuida- que fomentar el cuidado del medio ambiente.

Por ello la única opción inmediata son las medidas a nivel individual tales como el reciclaje, la reducción de residuos, disminuir el consumo de plásticos de un solo uso, el uso de energías renovables, ahorrar agua, plantar y cuidar árboles; y lo más importante: inculcar entre las nuevas generaciones hábitos que favorezcan el cuidado del medio ambiente.

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