Coahuila
Hace 2 años
En la actualidad, la delincuencia se sella por el aumento de fenómenos ilícitos que tienen en común la capacidad de adaptarse a la evolución propia de la ciencia y la tecnología; vivimos tiempos de profesionalización, internacionalización y globalización de la incidencia criminal.
La encuesta nacional de victimización y percepción sobre seguridad pública 2019 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), señaló que de los 18.9 millones de delitos estimados, donde la víctima estuvo presente, los delincuentes portaban arma en 45.6% de los casos.
Haciendo Universidad con la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y con el Centro de Investigación de Crímenes Atroces (CICA), se realizó la semana pasada un importante conversatorio sobre la investigación de armas en fenómenos criminales complejos, en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Autónoma de Coahuila, actividad académica en modelo presencial y en línea para reflexionar con personas expertas de México y el mundo, respecto a la utilidad de transversalizar las investigaciones sobre el uso de armas de fuego en los fenómenos complejos, desde la visión global, el esfuerzo local, la función ministerial, la administración de justicia, la academia y el analisis criminal.
Los crímenes atroces son considerados los más graves contra las personas, llamados crímenes internacionales basados en la idea de que los actos asociados afectan la dignidad humana.
En México, cada vez es más frecuente la presencia de un arma de fuego en la comisión de delitos. Generalmente, el debate sobre la violencia y armas en nuestro país, se enfoca en los homicidios cometidos con armas de fuego, sin considerar los casos de lesiones por impacto de bala. La complejidad de los fenómenos criminales requiere ampliar la visión, los enfoques y las herramientas de investigación para elevar la calidad de la investigación penal y la contribución para la reducción de la impunidad, un vacío en el sistema de justicia de nuestro país.
Las herramientas y aspectos del fenómeno se centran en la normatividad y política criminal, en el registro y control de armas de fuego, en el ingreso de mercancías al territorio nacional, en las estrategias del litigio penal, en el fenómeno de armas asociadas y en la persecución penal efectiva. El papel del analista criminal es lograr la vinculación de las armas con los delitos, las personas, los proveedores y asegurar el flujo de la información. La investigación científica de información construye las narrativas de otros delitos para su resolución.
La circulación de armas de fuego ha llevado a una expansión de la violencia letal. Es pertienente la discusión y la investigación sobre el origen de las armas, su regulación y su relación con otros delitos desde la implementación de enfoques novedosos para promover una cultura de la legalidad en la sociedad.
El conversatorio desarrollado fue pionero en un paquete de ejercicios académicos sobre las armas de fuego en un esfuerzo interinstitucional.
En la casa de estudios de las y los abogados de Coahuila, hay interés en hacer conciencia y transversalizar las investigaciones sobre el uso de armas de fuego en fenómenos criminales complejos para la prevención del delito y promover una cultura de la paz. Ampliar la visión y el enfoque desde la academia del derecho penal, una materia preferida por la comunidad estudiantil; para preparar a las y los próximos agentes de transformación social en su tarea profesional.
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