Coahuila
Hace 2 años
El nativo de la isla Tercería en las Azores, el portugués Alberto Do Canto y Diaz Vieira, quien junto a iberos y lusitanos fundó la villa del Saltillo en 1577, fue expedicionario, labrador, conquistador y colonizador. Además, primer alcalde de la ciudad.
En relación con la fecha de la fundación del Saltillo, todavía se discute la veracidad del dato histórico. Según don Pedro Fuentes, el primer cronista que tuvo la ciudad, la fundación se originó el 25 de julio de 1575. Para el historiador saltillense, Vito Alessio Robles, fue antes de 1580, y su fundador fue el portugués Alberto Do Canto y Díaz Vieira. Don Tomás Berlanga, destacado periodista e investigador histórico, dice que Francisco de Urdiñola, español, fundó el presidio del Ojo de Agua del Saltillo, el 25 de julio en 1555, en la primera de dos pequeñas mesetas al sur de la ciudad, lo que se conoce desde entonces como el primer barrio de la capital coahuilense. Como punto de referencia da la pequeña cascada que se formaba con aguas que brotaban del ojito y que desde entonces dio el nombre a la ciudad, el Saltillo.
Para abundar en el tema el investigador Wigberto Jiménez Moreno, descubrió en Chihuahua que señala que la fecha de la fundación de la ciudad de Saltillo fue en julio de 1577 y se apoya en un documento expedido por las autoridades de aquel tiempo, que entre otras cosas dice: “Habiendo visto y reconocido los archivos de mi gobierno desde tiempos antiguos, y vista la fundación y erección de la villa del Saltillo, que fue fundada en 1577 por el capitán Alberto Do Canto, alcalde mayor de las minas de San Gregorio y Valle Extremadura, que era y es jurisdicción de la Nueva Villa de Vizcaya, la cual pobló las dichas minas, comisionado por el señor Martín López de Ibarra, gobernador que fue quien encabezó dicha erección y fundación del Villa del Saltillo.
Lo confirmo y lo apruebo, rubrica: Martín López Ibarra”.
Do Canto, con Francisco de Urdiñola y otros exploradores, planean templos, escuelas, casas y sembradíos.
En los días iniciales de Do Canto, moraban en El Saltillo sólo 16 familias. Tres siglos después había 15 mil habitantes. Cuando el presidente Juárez llegó con su carruaje llevando en aras el prestigio y archivo de la nación, asediado por los extranjeros, en 1864, la población de la capital coahuilense apenas llegaba a los 18 mil habitantes, en la Revolución Mexicana crecimos el doble; ya éramos 35 mil.
Catorce años después se fundaría la villa de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, el 13 de septiembre de 1591, por el capitán Francisco de Urdiñola, quien dio posesión de los sitios de la fundación del pueblo al poniente de la calle Allende, que sería la línea divisoria entre el conglomerado autóctono venido de Tlaxcala, descendiente del Reyno de Xicoténcatl, (desde entonces una calle del Saltillo conserva ese nombre) y los habitantes de la villa española al oriente de dicha avenida, pero esta es otra historia que contaré en mejor ocasión.
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