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Publicado el miércoles, 21 de enero del 2015 a las 16:00
Saltillo, Coah.- Al considerar que la discriminación atenta contra la dignidad de las personas, e impide su pleno desarrollo, el gobernador Rubén Moreira Valdez reconoció que el Estado tiene una deuda pendiente con las trabajadoras domésticas y los migrantes, que son grupos vulnerables donde urge la atención para evitar el estigma que enfrentan.
Durante la presentación del Programa Estatal para la Igualdad y la No Discriminación en Coahuila 2014-2017, el Mandatario estatal reconoció el avance en la protección de los derechos humanos en la entidad, luego de la aprobación de leyes para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo y el divorcio encausado.
“Creo que es un momento importante para el país y para Coahuila. Al Estado le corresponde enfrentar el reto de la no discriminación y somos todos, obviamente le tocará al Gobierno romper con las situaciones que discriminan, así en Coahuila lo hemos hecho y con éxito”.
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