En la nómina municipal que comenzó a depurarse con la llegada de Javier Lechuga a la Tesorería y de Eduardo Olmos a la Secretaría del Ayuntamiento, aparecen datos que muestran el tamaño del saqueo y que éste alcanzó al primer círculo familiar.
Por ejemplo, en la Dirección de Informática figuraba una auxiliar administrativa con sueldo de 30 mil pesos mensuales. Nada mal, considerando que no tenía experiencia en el área.
Se trata de una nutrióloga, Cordelia Gutiérrez Belden, esposa de Ernesto Cepeda, hijo del alcalde Román Alberto Cepeda González y uno de los principales señalados por hacer negocios a costa del Ayuntamiento. En este gobierno, la voracidad no distingue parentescos ni apariencias: los aviadores ya alcanzaron categoría VIP.
Los padrinos
A propósito de aviadores, en los pasillos de la #PlazaMayor aseguran que Fernando Villarreal Cuéllar y Ariel Martínez Mendoza —el primero, director de Servicios Públicos Municipales; el segundo, jefe de Gabinete— se convirtieron en los padrinos más cotizados de quienes cobraban sin trabajar. Hasta apuestas se corren para ver quién de los dos tiene más amigos y familiares en la nómina.
Fuego interno
Entre morenistas corre la versión de que el senador Luis Fernando Salazar Fernández no la tendrá tan fácil, como muchos creen, para quedarse con la candidatura a la alcaldía de Torreón en 2027. La pareja formada por Shamir Fernández Hernández y su esposa, Rocío Guadalupe de Aguinaga Peraza —senadora suplente— está decidida a ponérsele enfrente y complicarle el trayecto. La idea de Shamir es que, si no es él, será ella, según cómo se acomoden las fichas y los criterios de paridad en Morena Coahuila. 2027 parece lejos, pero los golpes bajo la mesa ya comenzaron y el pleito no será menor.
Preparan maletas
Por cierto, en las filas de Morena hay molestia por la decisión del comité nacional de respaldar a Diego del Bosque Villarreal —quien funge como dirigente estatal— para ir en alianza con el Partido del Trabajo en la elección de diputados locales del próximo año, lo que implica ceder cinco de los 16 distritos.
El acuerdo dejó inconformes a varios morenistas que ya preparan maletas —o al menos amenazan con hacerlo— para renunciar en grupo. Las señales apuntan hacia el Partido Verde, otro aliado de la 4T, donde no verían con malos ojos recibirlos: necesitan completar sus listas de candidatos… aunque sea con los desencantados que buscan asilo.
Más sobre esta sección Más en Opinión