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Bajo la lupa

Por Sergio Sarmiento

Hace 5 años

La idea de que el Instituto Federal de Acceso a la Información, el IFAI, que posteriormente se convertiría en INAI, fue una creación de Vicente Fox, es bastante extendida, pero falsa. En 2001 el entonces presidente Fox nos dijo a un pequeño grupo de comunicadores reunidos en Los Pinos que era innecesario impulsar en México una ley similar al Freedom of Information Act de Estados Unidos.

La verdad es que la iniciativa surgió de un grupo de académicos, activistas y periodistas, tanto liberales como de izquierda, que se reunieron por primera vez en la ciudad de Oaxaca el 23 y 24 de mayo de 2001. Ginger Thompson, entonces corresponsal del New York Times en México, los llamó el Grupo Oaxaca. En las reuniones participaron Juan Francisco Escobedo y Ernesto Villanueva, de la Universidad Iberoamericana; Jorge Islas, de la UNAM; Salvador Nava Gomar, de la Universidad Anáhuac; Miguel Treviño, de El Norte y Reforma; Roberto Rock y Luis Javier Solana, de El Universal; Jenaro Villamil, de La Jornada, y varios más. El 24 de mayo de 2001 se firmó la Declaración de Oaxaca con las firmas de Alejandro Junco de la Vega, de Grupo Reforma; Juan Francisco Ealy Ortiz, de El Universal; Rossana Fuentes-Berain, de Fundación Información y Democracia, A.C.; Miguel Badillo, de la Fraternidad de Reporteros de México, y Omar Raúl Martínez, de la Fundación Manuel Buendía, y decenas más.

El Grupo Oaxaca presentó una iniciativa de ley a la Cámara de Diputados en diciembre de 2001 ante la indiferencia primero y resistencia después, del presidente Fox, quien posteriormente cambió su posición para aprovechar políticamente la nueva legislación. En junio de 2002 la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información. El 12 de junio de 2003 se creó el IFAI. Si hay una iniciativa claramente impulsada desde la sociedad, ha sido esta.

“¿A qué se debió el amplio consenso legislativo? -se preguntaba en 2019 Juan Francisco Escobedo en La agenda democrática del Grupo Oaxaca: balance y futuro-. Entre otras cosas al apoyo y respaldo que tuvo de principio a fin la iniciativa del Grupo Oaxaca de Alejandro Junco de la Vega, del periódico Reforma; Juan Francisco Ealy Ortiz, de El Universal; Carmen Lira, de La Jornada, y de Ricardo Salinas, de TV Azteca. Se impulsó una nueva legislación que eventualmente serviría a los partidos opositores para tener más y mejores controles con el Gobierno en turno. Lo que olvidaron, aparentemente, es que cuando se convirtieran en partido en el Gobierno, la ley sería el medio que los tendría bajo la lupa de la transparencia y la supervisión ciudadana”.

El que el presidente López Obrador pretenda hoy minimizar este y otros movimientos que llevaron al surgimiento de los organismos autónomos es preocupante. Según el Mandatario, “estos organismos. se crearon durante el periodo neoliberal para aparentar que iba a haber transparencia, que se iba a combatir la corrupción, que ya no iba a haber monopolios, cuando lo que han hecho es servir de cortinas de humo para que se cometan ilícitos y haya ocultamiento de la información”.

No tengo duda de que tanto el INAI como los otros organismos autónomos pueden mejorarse. Extinguirlos para darle el control al propio Gobierno, sin embargo, es inaceptable. La función del INAI es precisamente asegurar que se difunda información cuando el Gobierno no quiere hacerlo. Esta función no la puede tener el propio Gobierno.

Policías

Entiendo que incitar a la violencia es el límite que no debe transgredir la libertad de expresión y que Donald Trump ha utilizado sus cuentas para mentir sistemáticamente. Aun así, preocupa que Twitter y Facebook se conviertan en las policías que determinan qué puede o no expresar una persona.

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