En las elecciones de 2022 Morena no arriesgará ninguna gubernatura, en cambio, puede ganar cinco (tres al PAN y dos al PRI). Esto le permitiría subir a 22 estados y asegurar un segundo periodo en la Presidencia de la República con la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, o el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard. Con esta tendencia, ¿cómo librará el PRI los procesos en Estado de México y Coahuila, donde habrá cambio de Gobierno en 2023? El riesgo debe ser tomado en cuenta a la hora de nombrar candidato/a para suceder a Miguel Riquelme. La popularidad, el placeo y el padrinazgo mediático no son garantía de nada; menos de administraciones decentes y ordenadas como se vio con el “moreirato”.
Marko Cortés soltó los brazos. El audio filtrado del líder de Acción Nacional es derrotista: “No basta un triunfo. Se los digo en casa: la única gubernatura que tenemos posibilidades reales de ganar, reales, auténticas, y bien ganadas, es esta (la de Aguascalientes), no hay más. Está muy complicado Durango, Tamaulipas, Quintana Roo, Hidalgo… y Oaxaca qué les cuento. La única que tenemos posibilidades, muy buenas y contundentes de ganar, es Aguascalientes, y ahí tenemos la responsabilidad de hacerlo bien. Que ganemos Aguascalientes contundentemente, pero nos requerimos juntos. Y en este proceso de arranque de una elección que va para ratificación, es parte de mi objetivo principal decirles, a ver liderazgos, ustedes tienen voz fuerte, que se escucha en todo el estado, y que se escucha en todo el país: los requerimos juntos”.
Impuesto con calzador para ocupar la dirigencia del PAN cuatro años más, Cortés omite, acaso por vergüenza, el nombre del partido favorito en cinco de las seis gubernaturas en juego, pero las encuestas lo dicen: es Morena. De acuerdo con sondeos telefónicos recientes de Massive Caller, si las elecciones fueran hoy el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador destronaría al PAN en Durango, Quintana Roo y Tamaulipas; y al PRI, en Hidalgo, donde nunca ha habido alternancia y una de las aspirantes es Carolina Viggiano, esposa del exgobernador Rubén Moreira, y Oaxaca. Los márgenes varían del 25 al 19 por ciento.
Incluso si el PAN, PRI y PRD van juntos, perderían, como sucedió este año en los 11 estados donde participaron con un solo candidato bajo el paraguas de Va por México promovido por Claudio X. González, el de las listas negras. (El PAN ganó en solitario Querétaro, y Chihuahua en alianza con el PRD. Movimiento Ciudadano se hizo con Nuevo León y el Verde, con San Luis Potosí). En Quintana Roo, la intención de voto por la triada es de 25.4% contra el 48.4% de Morena; en Tamaulipas el partido de Alejandro Moreno y Rubén Moreira tiene el 5.1% de las preferencias; y en Aguascalientes, el 7 por ciento. En Oaxaca Morena aventaja al PRI por 25 puntos, y en Hidalgo por 13. El rechazo a la dirigencia del PRI, la división y el voto en favor de la reforma eléctrica, desfondarán aún más al otrora partido hegemónico.
En Aguascalientes, la competencia es entre Acción Nacional —en el poder— y Morena. El partido de Cortés registra una intención de voto del 43.4%; y el de Mario Delgado, del 28.3 por ciento. Si el pronóstico para los comicios del 5 de junio próximo se cumple, Morena, como se apunta al principio, alcanzaría 22 gubernaturas; el PAN tendría cinco, el PRI y Movimiento Ciudadano dos cada uno, y el Verde, una. El voto de castigo contra los partidos de Cortés, Moreno-Moreira y Jesús Zambrano se repetirá en cada elección mientras permanezcan secuestrados por mafias, no tiren lastre y sigan divorciados de la sociedad.
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