Por: Joel Martínez
No será complicado ver hoy a la Junta de Gobierno haciendo una pausa dejando su tasa de referencia en 7%, lo importante es que tendrá un comunicado claramente dovish (visión de paloma) monetariamente.
Todos los bancos centrales han pausado comprando tiempo para ver cuánto dura la guerra y los daños que dejará en la inflación y en el crecimiento de las economías.
El 18 de marzo el Banco de Canadá pausó su tasa en 2.25% y la Fed lo hizo en el rango de 3.50 a 3.75 por ciento.
El 19 de marzo pausaron el Banco Central Europeo (BCE) en 2%, el Banco de Inglaterra (BoE) en 3.75 y el Banco de Japón (BoJ) en 0.75 por ciento.
El 24 de marzo el Banco de Chile dejó sin cambio su tasa en 4.50 por ciento.
En general, los Comunicados de Política Monetaria de los bancos centrales han seguido el mismo patrón:
Hicieron pausa en su tasa de referencia, como se esperaba.
Mandaron el mensaje de no tomar decisiones prematuras, en espera de datos sobre los efectos de los altos precios de la energía en la inflación de marzo.
Esperan que termine la guerra para definir lo que harán.
Todos advirtieron que la alta inflación los mantiene alertas, para decidir lo que harán con la tasa de referencia.
Igual la economía a la que hace frente cada banco central tiene un contexto diferente, para hacer cara a los altos precios de la energía:
Canadá, Zona Euro, Reino Unido y Japón tienen economías muy débiles, con fuertes déficits fiscales, coeficientes de deuda altos y esperan un choque inflacionario importante.
Chile tiene una economía creciendo, mejores condiciones de finanzas púbicas y coeficiente de deuda bajo, pero ha liberado por completo los precios de la gasolina y el diésel.
En los dos casos importantes para nosotros, Estados Unidos mantiene una economía muy fuerte.
En el Comité de Tasas de la Reserva Federal (FOMC, por sus siglas en inglés) de la semana pasada, se revisó al alza el estimado del crecimiento de la economía para 2026 de 2.3 a 2.4 por ciento.
En diciembre se había hecho una fuerte corrección al alza de 1.8 a 2.3 por ciento.
El nuevo modelo económico transitaba muy bien con un proceso de corrección apretado de finanzas públicas, pero viable (ver En el Dinero del 12 de marzo: Trumpismo mal y de malas).
Un ciclo alcista de la Fed no lo aguantan ni la economía ni las finanzas públicas, lo que hace inviable el alargamiento de una guerra mal planeada, o quién sabe por quién deseada.
Por su parte, la economía que enfrenta Banxico está estancada con una inflación general alta, por un atípico repunte de los precios agropecuarios.
El PIB de 2025 creció sólo 0.8% debido a una reducción del consumo privado, un desplome del gasto público y una contracción de la inversión privada.
Gran parte del crecimiento se debió a las exportaciones netas que contribuyeron con 1.3 puntos al PIB de 2025, que ayudó a amortizar que la inversión privada (formación bruta de capital) quitara 1.5 puntos al PIB.
Todo según datos del Inegi en su Informe Oferta y Demanda Global de Bienes y Servicios
Esto hace lógico los aumentos de aranceles a las importaciones de países que no tienen tratado de libre comercio con México y refuerza la importancia de la firma del T-MEC con una mayor integración regional.
El reporte de la inflación de la primera quincena de marzo fue dual, pero en general positivo:
La inflación general fue de 4.63% anual, la esperada era de 4.33, desde una anterior de 4.13 por ciento.
La inflación subyacente fue de 4.46% anual, la esperada era de 4.46, desde una anterior de 4.48 por ciento.
La inflación general tan alta se debe a un incremento atípico de los agropecuarios, que no se combate con política monetaria.
La inflación subyacente estuvo en línea con la esperada.
Ahora el choque de aumento de precios internacionales de la energía puede ser manejable, gracias a que se está regulando el cobro del Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) a las gasolinas.
Ni siquiera la inflación subyacente se debe a presiones de demanda.
El origen coyuntural de la inflación general alta y el pésimo reporte de la economía pueden llevar a que el comunicado de Banxico de hoy sea dovish.
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