Internacional
Por
Agencias
Publicado el domingo, 5 de junio del 2016 a las 23:33
Schnauzi | África.- Si necesitas más pruebas de que los elefantes son animales muy inteligentes, la historia de Ben es un ejemplo.
Ben es un elefante de 30 años de edad que fue disparado y acudió a una casa para pedir ayuda. Cuando los empleados del “Bumi Hills Safari Lodge”, en Kariba, Zimbabwe, vieron al elefante se llevaron la sorpresa de sus vidas.
Desde el principio Nick Milne supo que algo no iba bien, ya que el animal tenía una cojera significativa y parecía que estaba herido.
Lamentablemente el veterinario no se encontraba ya que se había ido fuera durante el fin de semana pero otro veterinario se ofreció amablemente para recorrer en avión los 320 kilómetros que lo separaban del lugar en el que se encontraba el animal herido.
Ben estuvo esperando con calma unas seis horas a pocos metros de la casa. Le dieron agua y el elefante bebió hasta saciarse.
Cuando el veterinario llegó Ben se tranquilizó y fue entonces cuando descubrieron una herida en el hombro, junto con dos agujeros de bala en la oreja. Lesiones producidas por un cazador furtivo.
El veterinario y los trabajadores fueron capaces de limpiar y desinfectar la herida de Ben y colocarle un collar de seguimiento para supervisar su recuperación.
“La lógica sugeriría que si un animal tiene una lesión que dificulta considerablemente su movilidad, preferiría quedarse en el suelo cerca de una zona de agua”, comentó Nick Milne.
Desde la “Bumi Hills Foundation” tienen muchas esperanzas en que Ben se recupere en unas semanas sin embargo, el tratamiento va a ser algo costoso y han iniciado una campaña para recaudar fondos para su cuidado. #HELPBEN.
fb
Más sobre esta sección Más en Internacional
Hace 3 horas
Hace 7 horas
Hace 8 horas
Hace 9 horas
Hace 14 horas
Hace 15 horas
Hace 15 horas
Hace 15 horas
Hace 16 horas
Hace 16 horas
Hace 17 horas
Hace 17 horas