Cuando Andrés Manuel López Obrador, líder espiritual de Morena, asumió la presidencia de México, expresó su agradecimiento por las benditas redes sociales que lo ayudaron a lograr su triunfo en las urnas. Eso fue en diciembre de 2018, ahora en 2026, pareciera ser que las redes sociales pasaron de ser “benditas” a “malditas”, pues no han sido pocos los intentos del régimen por censurar los espacios digitales donde fluye libremente la información y donde ellos, Morena y el Gobierno de México, todavía no tienen influencia más allá de “creadores de contenido” y “simpatizantes” que aseguran que su respaldo es totalmente orgánico.
Para estar en la misma página, hay que recuperar los diversos momentos en donde el partido en el poder y el propio gobierno federal, intentaron “regular” por no decir censurar, las plataformas digitales de las y los mexicanos. Primero, en 2021, Ricardo Monreal dio a conocer una iniciativa para regular las redes sociales en el país, donde con una pésima redacción (intencional o no), pretendían que el poder ejecutivo decidiera quienes estaban divulgando información falsa para detenerlos.
Luego, quisieron usar el ángulo de la violencia en los videojuegos, donde López aseguró que éstos eran tóxicos para los niños, por lo que se iban a revisar sus contenidos. Esto, a pesar de que la Universidad de Oxford había publicado dos años antes un estudio donde concluía que “los videojuegos violentos no están asociados con agresión adolescente”. Esta fue una forma de seguir tanteando las aguas para lo que realmente pretendían hacer: censurar las redes sociales en el país.
Más recientemente, en Puebla, se aprobó en modalidad exprés el año pasado la llamada “Ley Censura” en donde se modificaron varias cosas, entre ellas, dos artículos del Código Penal, el 479 y el 480. El primero habla acerca del espionaje digital, el cual afecta principalmente a los periodistas, pues en ciertos casos sí no revelan de dónde obtuvieron la información publicada, podrían incurrir en algún delito.
Por su parte, el 480 ahora dice que si una persona a través de redes realiza lo que se considere como denostaciones, ofensas e injurias, se le podrían dar 3 años de cárcel, además de una multa. De igual forma, el año pasado, Morena presentó una iniciativa para también hacer una modificación al Código Penal, y se castigue hasta con 9 años por realizar stickers, memes y otros contenidos que afectaran la identidad o imagen de servidores públicos. Esto, según ellos, para proteger a las personas de que se dañe su reputación y proteger a la gente del ciberacoso. A esto se le conoce como la “Ley Anti Memes o Anti Stickers”. Ahora, Claudia Sheinbaum anuncia foros para crear una propuesta de regulación del uso de plataformas digitales y redes sociales en niñas, niños y adolescentes. Hay que decirlo de manera clara: sí, la discusión sobre la actividad y exposición de menores de edad en redes sociales es un tema urgente y debe discutirse en favor de salvaguardar la integridad de las infancias. ¿Es esta la verdadera intención del régimen? Yo no lo creo, pero que cada quien saque sus conclusiones.
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