Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Patrick Stewart e Ian McKellen: El ‘bromance’ que conquistó Hollywood España busca respuestas sobre segunda grave tragedia ferroviaria de este 2026 Exfiscal Guillermo Zuany, coacusado por operativo con la CIA en Chihuahua, frena orden de captura Muere vocalista de El Bronco y su Banda tras incendio en fábrica de solventes Madre asegura que su hijo perdió un riñón tras golpiza afuera de una escuela en Tamaulipas

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Nacional

Betita

Por Elia Martínez Rodarte

Hace 5 años

Ahora que se ha vuelto un escándalo nacional viralizado, el hecho de que Angélica, una menor del estado de Guerrero, haya denunciado a su suegro y agresor sexual, y además fuese encarcelada por eso, es necesario recordar esta terrible llaga de nuestra nación en la cual las menores y las niñas son tratadas como mercancía. El padre de la adolescente de 15 años será acusado de trata de personas por haberla vendido.

Sin embargo, esta es una práctica normalizada y ancestral en nuestra nación. En mi página de Ivaginaria en Facebook ofendió y molestó a muchas personas que publicara la historia de Austreberta Rentería, quien fue la última esposa de Pancho Villa. El general la violó en la celda de una prisión cuando ella era una menor de 16 años.

Austreberta, Betita, como la comenzó a llamar Villa desde que la vio por primera vez, fue separada de sus padres y luego de ser secuestrada fue encarcelada bajo las órdenes de Gudelio Uribe, lugarteniente de Villa. Cuando el general llegó a la celda, Uribe le dice a su jefe: “…aquí le tengo este precioso regalo”.

Nunca cedió
Villa era el amo de ese momento. Pese a ello, Betita en la celda con un señor de esa catadura, que creyó que la iba a sacar y devolver con sus padres, nunca cedió a las promesas de amor y de casamiento que el Centauro le hacía para que ella accediera a darle su cuerpo y se dejara querer.

En la crónica aparecida en la segunda sección de La Prensa de San Antonio, Texas, del 19 de mayo de 1935, (año XXII, núm. 96, pp. 1-2), se narra que tras un afanoso asedio de Villa hacia Betita, ella fue tomada por el general: “la hizo suya por la fuerza”. Pero también se dice que Pancho Villa lloró sentado al lado de ella, asegurándole que no era como las demás, y que se casaría con ella (también, como con las otras…). La información puede consultarse en la Biblioteca Jurídica Virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

Betita secuestrada
Austreberta Rentería era una muchacha guapota, chihuahuense de Jiménez, una señorita de su casa de esos tiempos, robusta y saludable. Después de violarla y dejarla al cuidado de unas personas mientras él marchaba a Coahuila, su familia inició su búsqueda, sin éxito, porque luego se la llevó a Parral. Betita estaba secuestrada por Villa, quien estaba sumamente contrariado porque ella nunca se le dio voluntariamente, y no podía someterla a que lo amara.

Después de un tiempo Villa acepta llevar a la menor a casa de sus padres en Jiménez, a donde solo llegó a ver morir a su hermano Alejandro, quien cayó gravemente enfermo cuando se enteró de la deshonra de su hermana. Betita estaba tan consciente de su vergüenza, que incluso pidió a Villa llegar de noche al pueblo para que nadie la viera.

Leyes que no existían
Villa mandó secuestrar, mantuvo en cautiverio, abusó y agredió sexualmente a una menor, quien aunque luego se convirtiera en su esposa, como muchas otras mujeres lo fueron, inició con el fundamento de una violación a las leyes y a los derechos humanos (que no “existían”).

El reclamo en las redes era que por qué “solo por eso” yo mancillaba la memoria de Pancho Villa. La obra de un gran prócer es una cosa y su vida personal es otra y, aunque haya sido un asco de persona, no quiere decir que su trayectoria en favor de la patria se borre. Solo que no es tan noble, reaprender la historia bajo la mirada de los hechos y las transgresiones de los hombres ilustres.

Más sobre esta sección Más en Nacional

Hace 11 horas

Circo en Reforma

Hace 11 horas

El negocio detrás de los altares

Hace 11 horas

La ‘santa’ solución de la Presidenta