Arte

Publicado el martes, 21 de octubre del 2025 a las 04:10
Saltillo, Coah.-Durante la pandemia de Covid-19 algo íntimo comenzó a salir hacia afuera: el deseo de la poesía. Por ello, diversos grupos de poetas comenzaron a leer su trabajo por medio de las redes sociales.
Iniciado en Barcelona, España, el proyecto Poesía en tu Sofá creció hasta llegar a la patagonia argentina, en donde el escritor mexicano Gerardo Montoya, radicado en el país albiceleste, tomó la estafeta y durante años mostró su trabajo y el de sus colegas, que tras el regreso de las actividas físicas se transformó en un medio de crear comunidad que hoy concluirá con una jornada en la Biblioteca Nacional de Argentina, en el salón Jorge Luis Borges, hoy a las 16:00 horas (hora CDMX), con lecturas de la también mexicana Martha Mega, y los argentinos Tomás Rosner, Mercedes romero Russo y Mariano Blatt.
Este fin significa, también, el inicio de un nuevo proyecto por parte de Montoya: La Diáspora Taquera, una plataforma que ayude a que artistas, científicos e investigadores mexicanos migrantes tengan una mayor visibilidad y “un acompañamiento en la burocracia para el financiamiento de sus proyectos”, como explicó el poeta a Zócalo.
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La intención de La Diáspora Taquera tiene que ver con visibilizar y acompañar trayectorias artísticas, académicas, científicas, que trabajan en áreas mexicanas, y generar impacto no sólo a nivel local, sino también al exterior, cuando tienen algún tipo de evento, algún tipo de vínculo con México más directo, para también darle visibilidad”, apuntó.
Esto porque muchas veces el trabajo de estos creadores y científicos sólo se afianza en un sitio a través de las relaciones eso los convierte en “trayectorias individuales. Por lo general los artistas, científicos, académicos, no tienen una estructura de respaldo para ayudarles con cuestiones burocráticas, de aplicación a becas, de comunicación, están metidos en lo suyo y en lo que pueden de lo burocrático de sus vidas.
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Entonces La Diáspora Taquera pretende generar algo de esa estructura y acompañar a estos mexicanos que están teniendo impacto a nivel global, y potenciar ese impacto. Es muy importante trabajar la noción de que fuera de México, México es un soft power que tiene un capital simbólico fuerte”, apuntó Montoya sobre su proyecto.
La forma en la que se ofrecerá este acompañamiento es por medio de una plataforma que el poeta planea liberar el siguiente año, en el que los interesados podrán acercarse para recibir el acompañamiento que los ayudará a dedicarse a su trabajo.
Así, el viceperesidente de la PEN Internacional Argentina, promueve una forma de trabajo cooperativa, ya que “es el único modo de sobrevivir haciendo cultura y ciencias, investigando en un mundo en el que cada vez se va como comprimiendo el capital y eso genera efectos nuevos sociales”, y La Diáspora Taquera “tiene que ver con establecer lazos de cooperación, porque ninguna biografía individual puede sostener todo el trabajo que implica la demanda de poder ‘hacer algo bien’ a esta altura del partido.
“Eso es una de las maneras de afrontar esta demanda constante de sostener la cabeza bajo el agua, y tiene que ver con la posibilidad de colaborar ya sea en el terreno de armar eventos culturales o de poder apreciarlos. A mí me interesa empezar a pensar los problemas a otra escala y la colaboración a otra escala, pensando que hay un sujeto específico político ahí que es inmigrante, que es extranjero, que es mexicano, y aprovechando esta cosa de soft power que tenemos a favor. La Diáspora Taquera pretende alinear y generar una red entre gente que no necesariamente es mexicana, pero que tiene algún tipo de afinidad emocional, afectiva con México”, y añade que “esto va con un sentido claro que tiene que ver con discutir la financiación.
Creo que lo importante, para poder hacer cultura, ciencia e investigación, es que uno tiene que acceder a financiación, y el problema que muchas biografías artísticas y demás tienen, es que, o no llegan a presentarse, o lo burocrático no los acompaña. Entonces, dicho rápido y mal, estamos armando un dispositivo para tomar los recursos a los estados y poderlos redirigir a gente que está haciendo cosas chidas, para que tenga tiempo de seguirlas haciendo con un grupo de gente alrededor que les vamos a acompañar, para que puedan hacer aplicaciones más grandes, participar de festivales más grandes, participar de concursos más importantes, y que entonces lo burocrático no sea un problema”, explicó.
Una postura así, señala el gestor cultural con más de 20 años viviendo en el país sudamericano, es de un interés relevante sobre todo en la actualidad, en el que hay un mundo globalizado y conectado de forma instantánea, pero sobre todo en un contexto político en el que las ultraderechas están alzándose en los puestos políticos con ideas antiinmigrantes.
“La intención es ir armando una red cada vez más amplia y ambiciosa. Ser artista hoy, o científico, o diseñador, implica el ejercicio, y las instituciones no necesariamente lo facilitan, porque siempre plantean esquemas de competencia y no colaborativos. Esta es una gran época como para pensar la colaboración como punto de partida de las cosas importantes, no solo por el avance de las derechas extremas del mundo y de los esquemas de poner en estandarte los valores y las libertades individuales por sobre todas las cosas, sino porque me parece que todo el tiempo se están construyendo propuestas colectivas, y ahora no es necesariamente un glitch, porque siempre se trabajando con otros y parece algo disruptivo, nuevo, no esperado.
Por eso creo que lo mejor que se puede hacer, en este punto, es tratar de pensar en equipos de trabajo, independientemente de la actividad y la práctica que uno lleve adelante, pensar equipos de trabajo que sean como casi equipos SWAT, digamos. Es es el modo que estamos tratando de explorar en La Diáspora: alinearnos varias voluntades en función de un proyecto, meter todo lo que podamos meter, disputando algo que quizás individualmente no se puede disputar. Pensar en, por ejemplo, cómo podemos hacer para que alguien vaya y discuta una beca Guggenheim.
“Son lugares donde quizá no es intuitivo llegar y muchas veces uno no se representa, aunque quizás son trayectorias valiosas. Creo que lo que importa es haber hecho el intento y, por lo menos, fracasar. Entonces esa es un poco nuestra intención: fracasar lo más grande que podamos”, concluyó.
HOY:
Poesía en tu Sofá
Argentina
Transmisión por Instagram @poesiaentusofaarg
16:00 horas CDMX
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