En el arribo de la Gran Cabalgata de Sabinas, la “cabalgata más grande de México”, estuvo el gobernador Manolo Jiménez, acompañado por el alcalde Chano Díaz, el fiscal Federico Fernández, Gabriel Elizondo, coordinador de Mejora; los alcaldes de Saltillo y Monclova, Javier Díaz y Carlos Villarreal, y jinetes del Batallón de Caballería de Múzquiz. En números: diez mil cabalgantes y más de 75 mil espectadores. En mensaje: que en Coahuila se pueden vivir eventos masivos en paz, algo que en otras partes del país es impensable.
Sabinas volvió a ser el epicentro de la grilla coahuilense. La gran cabalgata reunió a miles de jinetes y espectadores, y concentró a buena parte de la clase política estatal. Del PRI acudieron en bloque: alcaldes, regidores y diputados, todos atentos a no perderse la foto. Pero no fueron los únicos: de la oposición se dejaron ver el diputado del Verde, Jorge Arturo Valdez Flores, y el alcalde anfitrión, Chano Díaz; así como el del PT, el diputado Antonio Flores Guerra. Por Morena, la representación estuvo con el diputado Antonio Atolini Murra y el alcalde de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez. La cabalgata se convirtió en pasarela partidista, con sombrero y caballo.
Mientras la clase política se apretujaba en Sabinas para la Gran Cabalgata, hubo panistas que brillaron por su ausencia. No es que no les guste el caballo ni la convivencia campirana, lo que pasa es que tuvieron agenda en la Ciudad de México, en el Comité Ejecutivo Nacional del PAN, para instalar la llamada “Mesa Política de Coahuila”. Quienes se sentaron alrededor fueron Gerardo Aguado, Elisa Maldonado, Esther Quintana, Guillermo Anaya, Marcelo Torres, Blanca Lamas y Bernardo González, entre otros. A ellos les tocó sacrificar sombrero y botas para asumir la tarea de trazar la estrategia blanquiazul rumbo a la elección del Congreso local. A ver qué resulta.
El que tuvo actividad en la región centro fue Ricardo Mejía Berdeja. El autoproclamado “Tigre del pueblo” presentó lo que él mismo llamó su primer informe de actividades legislativas. Para ser honestos, la asistencia no estuvo mal, pero como los malhoras no descansan ni en fin de semana, aseguraron que en la foto del caballo deshidratado que se desmayó en Sabinas había más gente. ¡Ah, raza!
En ecos del primer informe de la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional hubo una foto que dio de qué hablar: aparecen el gobernador Manolo Jiménez, el subsecretario de Gobierno y Comunicación Institucional, Diego Rodríguez Canales, y los dirigentes cetemistas en Coahuila, Tereso Medina Ramírez y Jesús Berino. La imagen no es casual: refleja la cercanía de los liderazgos sindicales con el gobierno de Coahuila y, al mismo tiempo, con la presidenta, quien por cierto este domingo estará en Saltillo. No es un detalle menor si se consideran los recientes señalamientos y acciones de la Fiscalía General de la República contra la CATEM, central que durante el sexenio pasado jugó el papel de contrapeso frente a la CTM. La foto deja claro con qué organización obrera busca caminar la doctora.
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