Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Hombre contrata a grupo musical para su cumpleaños y les dispara; mata al vocalista Detienen a más de 80 en protestas ‘No Kings’ contra Trump en varias ciudades de EU Al cumplirse un mes de la guerra, hutíes de Yemen se une a Irán Oliver Bearman, sin fractura luego de duro choque en el Gran Premio de Japón El Pentágono prepara una incursión terrestre que duraría semanas en Irán, según el Post

Zócalo

|

Clasificados

|

Información

< Clasificados

Clasificados

“Cajones”, “cajitas”, “materias”… La mano del Niño Fidencio

  Por Edith Mendoza

Publicado el domingo, 11 de octubre del 2009 a las 14:10


Son hombres y mujeres vestidos con mantos de seda o tela de raso; con capas doradas, moradas o rojas

Espinazo, Nuevo León.- Son hombres y mujeres vestidos con mantos de seda o tela de raso; con capas doradas, moradas o rojas; con detalles bordados y sandalias y una voz más aguda de lo normal. Son las principales características con las que se puede distinguir a una “materias”.

“Volveré y nadie sabrá en quién”, dijo Fidencio rodeado de muchas personas en la hora de su muerte.

Los “cajones”, “cajitas” o “materias”, son personas que tienen vidas relativamente normales, pero aseguran que cuando son llamados para cumplir con los ordenamientos del que consideran un santo, están disponibles en cuerpo y alma.

En vida, el Niño Fidencio fue considerado como uno de los principales curanderos del norte de México, y fue visitado incluso por el ex presidente Plutarco Elías Calles, a finales de la década de los 20, aunque nunca se publicó qué padecimiento tenía el mandatario.

Manejaba métodos de curación poco ortodoxos y muchos de ellos insalubres, por lo que fue considerado por las autoridades de Salud como un riesgo, además que durante esos años, los fallecidos superaban cualquier cifra del pasado.

Son numerosos escritos que han buscado describir el paso de Fidencio sobre la Tierra, pero, verdad o no, cada año miles de creyentes necesitados de curación o agradecidos por haber sido sanados, llegan hasta Espinazo a cumplir duras penitencias.

A sus costillas
Aunque se dice que Fidencio no cobraba por sus favores, y por el contrario, preparaba alimentos a quienes lo visitaban, en la actualidad hay muchas personas que viven “a costillas de él”.

Durante todo el año llegan personas de diferentes partes de México y del sur de Estados Unidos, principalmente, y más durante las fiestas en octubre; es cuando los vendedores de comida, imágenes, rosarios, estampillas, milagros y otros artículos religiosos hacen su agosto.

Lo anterior sin contar a un sinnúmero de personas que se ostentan como “materias” del niño Fidencio e incluso de otros como “Aurorita”, que cobran por los servicios que proporcionan a los visitantes.

Los costos varían de acuerdo al tratamiento, y generalmente, como la “materias” se encuentra en “trance”, quienes efectúan los cobros son las dos guardias, o mujeres que acompañan al médium.

Los ritos…
Curen o no, lo cierto es que cada uno de los ritos que realizan los médiums del Niño Fidencio, desde que inicia el trance, son dignos de admirarse, ya que en ellos se refleja el folclor de estas fiestas y buena parte de la cultura mexicana.

El lugar, más caluroso de lo normal para esta época, se llena de flores de colores y personas de diferentes partes de México y de algunos sitios del extranjero.

Ahora las calles, que hasta hace un par de años eran de tierra, hoy lucen pavimentadas y con algunos arreglos en las fachadas de las casas; se preparan para la llegada masiva de peregrinos.

Humberto Reyes Cabrera baja de su carro guinda Lincoln, modelo antiguo. Abre la cajuela para sacar de una maleta su vestuario. Sus guardias lo asisten todo el tiempo; mide un poco más de un 1.60 de estatura, de piel morena y cabello muy corto.

Extiende sus brazos mientras los guardias le ponen la túnica sobre su ropa normal. Luego siguen con la capa púrpura con un encaje dorado.

Mientras tanto, algunas personas ya se han acercado a la charca ubicada frente a la casa que habitó Fidencio Constantino. Entran poco a poco en el agua fría acumulada durante años. El olor es fétido, pero no tan fuerte como en otras épocas, dicen.

Inicia la cura
El agua les llega un poco más arriba de las rodillas. Ya en el centro de la charca comienza el rito.

Mientras, los guardias se dedican a orar caminando alrededor, el médium permanece en el centro emitiendo algunas palabras incomprensibles. Los tres llevan un atomizador negro en sus manos, y el líquido que lanzan es dirigido al agua de la charca.

Más tarde se acercan los tres al centro, junto el joven que será curado. Apenas tiene unos 20 años y recién estuvo durante varios meses en cama. Un palo se clavó accidentalmente en su ano.

La “cajita” emplea una lengua extraña y pone sus manos sobre los hombros del joven, mientras tanto las guardias soban incesantemente el cuello y cabeza de la “materias”. Le indican al joven que se quite la camisa y continúan con una oración apenas audible.

De fondo se alcanzan a escuchar las canciones con música norteña y una especie de corridos en honor al Niño Fidencio, provenientes de los puestos que ya se han instalado.

Durante el rito de curación los guardias entregan dos huevos a la “materias” y éste los sumerge en el agua. Luego de humedecer el vientre y el pecho del muchacho, acerca su boca a esa región del cuerpo para chuparlo con fuerza.

Coloca uno de los huevos dentro de su boca y lo pasa de igual manera por su piel.

Le indica que se siente en la charca y estrepitosamente lo sambute por varias ocasiones. Los padres deljoven esperan mirando de cerca, con la esperanza de que su hijo sane pronto.

Humberto actualmente tiene 33 años de vida, de los cuales ha dedicado 26 como “materias”. Es originario de Torreón. Su madre, de 62, es “materias” del Niño Fidencio. Ella ha sido quien lo ha preparado.

Cuando inició, dijo que le daban ataques epilépticos “pero era por el don que traía”.

“En la actualidad son muchas las ‘materias’, pero como dice el niñito, son muchos los llamados, pero pocos los elegidos. Ahora de la noche a la mañana se hacen ‘materias’. Es muy difícil. Pasa uno muchas pruebas”, reiteró.

Sus primeros acercamientos fueron con baños y penitencias caminando descalzo por el monte y por el campo.

“Mi preparación fueron caminatas descalzo desde Torreón hasta un pueblo cercano que se llama San Alberto, Coahuila, donde se creía que había reencarnado el Niño Fidencio en Felipito García de Jesús”, dijo.

Pero ¿quién le pidió que lo hiciera? ¿Cómo sabía que tenía que obedecer?
Asegura que Fidencio se le ha presentado en diversas revelaciones. Muchas de las veces en sueños le indica lo que hará, o lo que preparará para los enfermos que llegarán con él.

“A uno de los que acabo de atender ahorita le dan ataques epilépticos y al otro, con cualquier cosa quiere salir corriendo, pero primeramente Dios y el niñito, sé que se van a poner bien (…) Mi pensamiento es que para eso nací. Tengo el don desde pequeño y hasta que Dios quiera voy a estar sirviéndole al niño Fidencio”, mencionó.

Desaprueba que decenas de personas que se dicen ser “cajitas” se dediquen a hacer dinero de esta forma, y dice se trata de procedimientos que no necesariamente tienen que ver con la fe fidencista.

“En aquellos años que yo venía, no había tanto negocio, ahora se vuelve puro negocio en Espinazo, Nuevo León, hasta las personas que aquí viven lo hacen a costillas del niñito Fidencio, quien nunca cobró ningún peso a nadie, aquí las personas están cobrando en dólares. Ahora vuelvo muy decepcionado cada año. Todo era regalado. Sinceramente es puro negocio aquí”, señaló.

Aunque Humberto Reyes lleva unos 26 años siendo “materias” del Niño Fidencio, no ha determinado el momento en que entrará en trace.

“Uno como ‘materias’, cuando ‘viene’ el niñito Fidencio ya no sé de mí, los que saben son mis guardias En mí, cuando él baja en mí, es muy fácil saberlo, me salen bolas en la cabeza. Pero en sí, cuando él va a entrar en mí, ya no sé de mí”, comentó.

Cuando éste hace uso de su cuerpo para realizar su labor en la Tierra, se manifiesta con los ojos cerrados, aún así, está preparado para curar material o espiritualmente.

¿Sabe si hoy entrará en trance?, se le cuestionó a la “materias”.

“No sé. Él me toma a veces dormido para hacer curación; que (ir) al cerro La Campana o al cerro Las Tres Cruces para hacer curaciones. En sí yo no sé cuándo va a venir él”, subrayó.

Ciertamente, algunas “materias” aseguran que sí saben, incluso pueden provocar el momento en que el Niño venga a ellos.

“Mi pregunta es, por qué saben, sinceramente, es que están fingiendo. Téngalo por seguro que ninguna ‘materias’ sabe cuándo la va a tomar el niño. Hay “materias” que dicen, ahí viene el niño en mí”, dice con voz pausada.

CHARLATANES
Nada está dicho en el terreno de lo espiritual. Aunque hay personas que rechazan la existencia de este tipo de fenómenos, o bien, los llegan a relacionar con otros sucesos científicos, hay personas que se autodenominan como testimonios de la labor de Fidencio.

Habitantes de esta región aseguran haber sido testigos de la curación de enfermedades que ni los médicos especialistas pudieron descifrar o a los que señalaron como desahuciados.

“Muchas veces, cuando es el niñito, conoce a todas las personas que lleguen con él por su nombre, sin que las personas conozcan a la ‘materias’ el niñito les habla por su nombre y él solo les dice a lo que van. Usted viene por este problema, usted viene a esto y a esto”, dijo Humberto.

En el camino esta “materias” ha tenido dos infartos. El trabajo es duro y, a decir de él, puede estar dormido cuando lo llama Fidencio y no sabe de él. Hay veces que amanece y anochece curando, así en Coahuila, como en Nuevo León y hasta en Aguascalientes, donde ve a unas 350 personas diarias.

‘GRACIAS AL NIÑITO SANTO ESTOY AQUÍ’
Ha experimentado los favores de Fidencio en carne propia. Tiene dos hijas y una de ellas ha tenido neumonía, “y por medio de él se ha salvado mi hija. Le estoy muy agradecido al niñito porque él es mi guía espiritual”.

Doña Eva es mayor. Los años se han quedado en ella. No quiso hablar con la prensa, pero es una de las “materias” más respetadas en Espinazo. Desde que nació es ciega y es común que la busquen para que sea la intermediaria con el Niño Fidencio y para agradecer por los diferentes favores.

NOTICIA RELACIONADA
El Niño Fidencio: Su historia y sus vivencias

Notas Relacionadas

300 detenidos adictos libran la cárcel con terapias y trabajo social

Hace 16 horas

Más sobre esta sección Más en Clasificados