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Publicado el viernes, 17 de diciembre del 2021 a las 04:54
Saltillo, Coah.- El cañón de San Lorenzo se considera el corazón de la sierra Zapalinamé. En él habitan mil 900 especies de flora y fauna, además de que suministra de aire limpio y agua a los saltillenses. Su conservación es indispensable para el equilibrio del ecosistema, por ello la asociación civil Conservación San Lorenzo trabaja para convertir esta área en una reserva natural.
El cañón se ubica al suroeste de la capital de Coahuila, enclavado en la sierra Zapalinamé. Su formación geológica se constituyó entre el Jurásico Superior y el Cuaternario, lo que facilita la infiltración intensa de agua al subsuelo y a su vez la recarga constante de los mantos acuíferos que abastecen del vital líquido a Saltillo.
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De aquí sale el 10% del agua que se consume en la ciudad de Saltillo, y aparte es uno de los sitios recreativos de la enorme belleza que están a un lado de la ciudad”, señaló Sergio Marines, gerente de Profauna.
Además de los servicios ambientales que provee a la región es hogar de plantas y animales, entre ellos algunas especies en peligro de extinción o en amenaza, por ello es fundamental su cuidado y preservación.
Miles de especies
Por estar en la sierra Zapalinamé, el cañón de San Lorenzo forma parte del único sitio registrado de anidación de la guacamaya enana (Rhynchopsitta terrisi), la cual se encuentra registrada en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 como amenazada.
Otra de las aves que se pueden localizar en el cañón es el halcón peregrino (Falco peregrinus), que se encuentra en la Norma Oficial Mexicana con protección especial. El oso negro (Ursus americanus), es el mamífero más grande de San Lorenzo, y también está incluido como una especie en peligro de extinción.
En ese ecosistema cohabitan 931 especies de fauna, entre ellas 64 especies de mamíferos, 275 especies de aves, 37 especies de reptiles, 12 especies de peces y 538 especies de invertebrados, incluyendo insectos, arácnidos y otros animales.
Proyectos a futuro
Actualmente se trabaja en la construcción de una barda perimetral colindante a la colonia Niños Héroes, donde se habilitó una entrada al cañón de San Lorenzo. En ese espacio se habilita una caseta que contará con un guardaparques que vigile y registre el ingreso de visitantes.
Posteriormente, se pretende que la entrada esté automatizada, y que los visitantes puedan adquirir tarjetas inteligentes que les permitan abrir la reja e ingresar a la reserva natural.
Se planea construir una segunda entrada al cañón en un predio que colinda con la colonia Parajes de Santa Elena. En ese lugar se habilitará un parque que permita a los visitantes convivir con la naturaleza. A esa área de 120 hectáreas se le conoce como el predio Roca, ya que ese era el apellido del anterior dueño de ese lugar.
Se creará un bosque conmemorativo, en el cual las personas podrán plantar un árbol con motivo de algún evento importante en sus vidas.
Mientras que de flora hay alrededor de mil especies, 12 de ellas están en las categorías de riesgo, como el pino liso (Pinus pinceana) registrado como en peligro de extinción, y el oyamel (Abies vejarii) señalado como amenazado.
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Por las condiciones que guarda es un lugar aislado completamente, es un microclima por así decirlo, tenemos bastantes encinos, buenas poblaciones de encino, y esto permite que la fauna sea mayor”, manifestó Juan Cárdenas, coordinador operativo en la sierra Zapalinamé.
Por sus bellos paisajes, su biodiversidad y las actividades al aire libre, es el cañón de San Lorenzo una de las áreas más visitadas de la sierra Zapalinamé, mensualmente se registra una afluencia de más de 2 mil visitantes, por ello la importancia de efectuar acciones de restauración y conservación.
Acciones de restauración y conservación
En este 2021 se realizaron acciones de restauración en el cañón de San Lorenzo, con el objetivo de conservar y estabilizar el suelo y la biodiversidad. Entre las acciones destacó la reforestación de al menos tres polígonos, que comprenden tres hectáreas de terreno.
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Estos pinos que pusimos son especies nativas de la región son especies de lento crecimiento, ¿qué quiere decir?, que en 20 años vamos a ver árboles adultos, va a tardar años en verse reflejada esa reforestación”, señaló Leticia Jiménez, guardaparques.
Además, se realizan otras acciones como dar mantenimiento a las veredas, ya que el cañón registra un alto índice de visitantes, lo que compromete el suelo a consecuencia de la erosión. Estas acciones de mantenimiento permiten que no se pierda la capa de suelo y se permita la filtración de agua.
Medidas de conservación
Entre las medidas de conservación también está el control de especies invasoras y exóticas, estas compiten por el suelo y el agua contra las especies nativas, por lo que es necesario quitarlas o controlar su propagación para evitar que desplacen a la biodiversidad originaria. Este año se tuvo un problema con pasto africano.
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Estuvimos quitando, arrancando la planta, quitando la semilla, porque ya hasta tenía semilla, para llevarla a un proceso de que ya no germine en el área y pues así vamos a controlar estas especies. De hecho el área ha trabajado con esas especies, cuáles son exóticas, cuáles son invasoras y se ha trabajado con ellas”, explicó.
De igual forma, se realizan campañas de limpieza y reforestación, en las cuales se invita a la ciudadanía para que colabore con las medidas de cuidado y conservación del ecosistema.
Además se les recomienda a los visitantes cuidar el entorno, respetar la fauna y evitar generar basura.
Adquisición de predios
Una de las amenazas del ecosistema en el cañón de San Lorenzo es el crecimiento de la zona urbana, por lo que es necesaria la adquisición de predios para destinarlos a la conservación a perpetuidad. La adquisición se realiza a través de la Asociación Civil Conservación San Lorenzo, con la finalidad de crear la Reserva Natural Cañón de San Lorenzo.
Reserva natural
Con la creación de la reserva natural se garantiza el abasto de agua, aire limpio y la supervivencia de flora y fauna nativas, además de impulsar la conciencia y formación para la conservación del entorno natural y facilitar el uso adecuado, responsable y sostenible del ecosistema para actividades de ecoturismo, deporte de montaña y convivencia armónica con la naturaleza.
El cañón tiene una superficie de 2 mil 500 hectáreas, hasta el momento están protegidas mil 100, por lo que se requiere que se adquieran mil 400 hectáreas más para garantizar su conservación.
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Todavía falta muchísimo, esto va para largo”.
Respira San Lorenzo
Si bien las acciones en beneficio de la sierra Zapalinamé, y en especial en el cañón de San Lorenzo han sido constantes desde hace décadas: en 2018, tras un incendio que consumió cientos de hectáreas, se conformó la Asociación Civil. Esta no tiene fines de lucro y está constituida por ciudadanos comprometidos con la conservación del entorno natural.
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