Ayer 5 de febrero, día en el que celebramos la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, resultado de la Revolución, de la lucha contra el deterioro de las instituciones del país y la necesidad de fortalecer nuestro sistema político, Venustiano Carranza, convocó al Congreso Constituyente, para dar a la nación una nueva Carta Magna, aquella que plasmara las principales demandas del movimiento como el reparto agrario; los derechos de los trabajadores; el derecho a la educación y la soberanía de la nación, además de las mas amplias libertades individuales y colectivas, promulgándose en 1917 nuestra ley fundamental.
Carranza, pieza fundamental y constructor del orden jurídico del que hoy gozamos, con ideas liberales y republicanas, bajo la influencia del pensamiento de Juárez, desde sus inicios como alcalde y luego como gobernador en Coahuila, siempre estuvo consciente de las necesidades y carencias por las que atravesaba el país, por lo que posterior al Plan de Guadalupe -1913- con visión de gran estadista y como Primer jefe del Ejército Constitucionalista, encargado del Poder Ejecutivo de la Nación, expidió diversas normas jurídicas con la finalidad de que los actos de las fuerzas revolucionarias estuvieran apegados a la ley, pero los decretos expedidos en aquella época, anteriores a la Constitución del 17, sirvieron de base para lo que hoy conocemos como el orden jurídico que nos rige como Nación.
Entre ellos podemos destacar, el Decreto de Adiciones y Reformas del Plan de Guadalupe, expedido el 12 de diciembre de 1914, desde el puerto de Veracruz, que además de darle continuidad a la vigencia del Plan hasta el restablecimiento de la paz, otorgaba al primer jefe la facultad de expedir y poner en vigor durante la lucha todas las leyes, disposiciones y medidas encaminadas a solucionar las necesidades económicas, sociales y políticas del país, autorizádolo para convocar y organizar el Ejército Constitucionalista y dirigir las operaciones de la campaña; para nombrar a los gobernadores y comandantes militares de los estados y removerlos libremente a fin de terminar con el estado de excepción en el que se encontraba el país.
El 29 de diciembre de 1914, como Primer jefe del Ejército Constitucionalista, encargado del Poder Ejecutivo de la Nación, Carranza decreta la Ley del Divorcio, una de las leyes más progresistas de la época y de gran repercusión en las relaciones sociales, que terminaba con la idea del matrimonio definitivo, su finalidad; emancipar a la mujer de la condición de sumisión en que se encontraba con relación al cónyuge. También se estableció, que una vez divorciada, la mujer podría contraer un nuevo matrimonio si lo deseaba. Posteriormente se elaboraron distintos decretos que reformaron artículos del Código Civil de 1874, para hacerlo concordar con este decreto, como el del 29 de enero de 1915, el del 31 de mayo de 1916 y 17 de junio de 1916.
El 8 de enero de 1916, Carranza expide decreto que regula las casas de cambio del país; aquellas que especulaban con papel moneda emitido por el Gobierno constitucionalista, ya que en febrero de ese mismo año, desde Guadalajara, daría a conocer su programa de reordenación económica. El sistema de pagos de finales de 1915, estaba compuesto por monedas de todo tipo de metales, al igual que algunas fabricadas por particulares, que eran utilizadas para operaciones de compraventa y pagos de emolumentos. Por tratarse de monedas de curso voluntario, eran sujetas a intercambios desproporcionados en detrimento de los pagos que se realizan a comerciantes trabajadores y tropas.
El 18 de enero de 1916, en uso de sus facultades extraordinarias y como Jefe del Ejército Constitucionalista, don Venustiano expide, una nueva tarifa de aranceles, pues en el periodo del 1910 a 1917, el comercio exterior se encontraba afectado por la situación interna del país y la disminución en la recaudación en las aduanas. El decreto fue un gran cambio en la política arancelaria, ya que redujo los gravámenes en artículos de primera necesidad, además de que pretendió facilitar el comercio entre México y Estados Unidos de América.
El 20 de enero de 1916, Carranza, expide mediante decreto, el Plan de Estudios para Escuela Nacional Preparatoria, orientado a una formación técnica de los estudiantes, su objeto; propiciar la incorporación de los jóvenes a las activides económicas del país.
El 1 de febrero de 1916, Crea la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, disolviendo la Dirección de Obras Públicas del Distrito Federal y su dependencia de la Secretaría de Gobierno. Tal y como a la fecha la conocemos.
Es de mencionar, que como Gobernador expidió la Ley de Catastro del Estado de Coahuila, publicada el 10 de enero de 1912, otorgando al Municipio la facultad de crear una junta calificadora encargada de integrar la base de los impuestos que fije la ley de hacienda, lo que permite el día de hoy la libre administración de la hacienda municipal y que decir de la Ley de Accidentes de Trabajo, publicada el 23 de enero de 1913, en el que señala que los propietarios de empresas, son responsables civilmente de los accidentes de sus trabajadores en el desempeño de sus labores.
Observamos en este breve recorrido, que Venustiano Carranza, además de generar un gran andamiaje jurídico en tiempos de crisis, conflictos y movimientos armados, como hombre fiel a sus principios, apagado a la norma jurídica y ávido de un mejor país, siempre y en todo momento, luchó por las causas de su pueblo, por el restablecimiento del orden y la legalidad, sentando las bases antes de la Promulgación de la Constitución de 1917, de lo que hoy conocemos como Nación.
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