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Por
Leticia Espinoza
Publicado el jueves, 3 de noviembre del 2011 a las 15:00
Saltillo.- En una pequeña escoba real que sostiene san Martín de Porres, la feligresía le cuelga figuritas de pies, piernas y manos, se trata de los milagros de salud concedidos por el santo mulato que preside una pequeña capilla en la colonia González.
La capilla pertenece a la parroquia del Sagrado Corazón y cumplirá 43 años de que se puso la primera piedra para venerar la imagen de san Martín de Porres: “cuando nos donaron el terreno y empezamos a construir anduvimos buscando qué santo se iba a venerar y esta imagen nos la reglaron en la iglesia de La luz”, comenta la señora Guadalupe Rodríguez, laica encargada de la capilla.
Menciona que a lo largo del año llega mucha gente al templo para que san Martín de Porres interceda por la falta de trabajo, ante enfermedades y por las personas extraviadas.
“San Martín era un santo nacido en Perú, su madre era mulata y su padre un noble que no lo reconoció; el sirvió como hermano lego, el que hacía los trabajos más humildes del convento, y servía a los pobres y los enfermos, inclusive se dice que tenía el don de desaparecer de un lugar y aparecer en otro, por eso la fe que le tienen”, mencionó Guadalupe Rodríguez.
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