El resultado de las votaciones del domingo 6 de junio, revela tres cosas:
• Coahuila y Saltillo, su capital, siguen siendo bastiones del PRI en el país, en una clara muestra de la estrategia partidista y de estructura desde las bases.
• Y claro está que, con la victoria del tricolor en Torreón, los laguneros mandan una clara señal al electorado: el candidato a la Gubernatura podría ser de aquella región del estado.
• El PRI se alzó con la mayoría de las diputaciones federales, pero en las alcaldías avanzó el partido Morena.
Hasta ayer que redactaba esta columna, en el Distrito 1 con sede en Piedras Negras, había ganado las votaciones Brígido Ramiro Moreno Hernández, de la coalición Morena-Partido Verde; en el Distrito 2 de San Pedro: Francisco Javier Borrego Adame, por Morena-Partido Verde; en tanto que en el Distrito 3, con cabecera en Monclova, ganaba Cristina Amezcua González, del PRI; en el Distrito 4 de Saltillo, el priista Jericó Abramo Masso había logrado la mayoría de los sufragios en favor de su propuesta.
En tanto que en el Distrito 5, con sede en Torreón: José Antonio Gutiérrez Jardón (PRI); Shamir Fernández Hernández (PRI) de Torreón, y en Saltillo, Jaime Bueno Zertuche (PRI), también se anotaban como ganadores.
Ahora bien, el resultado en Coahuila le abona a nueva configuración de la Cámara baja del Congreso de la Unión, donde los analistas y algunos expertos aseguran que la 4T habría obtenido la mayoría simple, al pasar de 313 a 279 curules del bloque opositor (Morena, PT, Partido Verde y Nueva Alianza). Mientras que el PRI y sus aliados: PAN y PRD, habrían logrado 197 curules en la Legislatura que le dará cerrojo a la Administración del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Pero volviendo a Coahuila, los priistas recuperaron Torreón con el exsecretario del Trabajo, Román Alberto Cepeda y, en la capital, Saltillo, al exsecretario de Gobierno, José María Fraustro. Hay que considerar que los tricolores y sus aliados cedieron alcaldías a Morena, pues en la elección ordinaria de 2017, Morena no tenía alcaldías y a partir del 1 de enero de 2022 y hasta el 31 de diciembre de 2024, gobernaría en ocho municipios de Coahuila.
La 4T hizo trabajo en Coahuila. Quizá no con la experiencia y estrategia que tienen los priistas, que movilizaron principalmente el voto cautivo para garantizar el triunfo en Torreón –que recupera el PRI– y Saltillo, que mantiene el partido en el poder.
Los resultados obligan a la reflexión. Con la Alcaldía de Torreón, y la mayoría de las diputaciones federales de Coahuila, los priistas y el grupo lagunero se alistan para lo que viene en el escenario político local y nacional. Perfiles ya vistos volverán a la palestra. Interesante ¿no?… Al tiempo.
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