Ciudad de México.- Para la gran mayoría de los mexicanos, el mundo del criptoarte sigue siendo un misterio absoluto, muchas veces cargado de escepticismo.
La lógica del mercado del arte tradicional, el de las galerías, los museos y las casas de subasta, para muchas personas, pareciera indicar que cualquier inversión en una obra que uno no puede tocar –menos aún, presumir en la sala– es un riesgo o un despropósito.
Sin embargo, en el último lustro, el mercado internacional de criptoarte comienza a declarar lo contrario, no solo con ventas multimillonarias, sino con el apoyo decidido de instituciones de gran tradición, como la casa de subastas Christie’s o el Museo Hermitage de San Petersburgo.
Y aunque este mercado ya ha aterrizado en México, como una opción real para los artistas digitales, la pregunta, no obstante, se mantiene para muchos: para empezar, ¿qué es el criptoarte?50 millones de pesos manejó el criptorte en 2021.
En entrevista con Reforma, Mónica Zamora, directora de la galería ArtCrypted, una de las pioneras en el país; y David Yao, director de operaciones en México de la compañía de intercambio de criptomonedas Binance, responden.
La palabra criptoarte se usa para referirse a una obra de arte, casi exclusivamente digital, como un video, una imagen, una animación, o un archivo de audio, cuya autenticidad y originalidad se sustentan en la misma tecnología que las criptomonedas como Bitcoin, Ethereum y Binance.
La piedra angular para ello es una tecnología denominada blockchain, o “cadena de block”, como explica David Yao.
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Es una base de datos distribuida y descentralizada que mantiene la seguridad de los datos que ahí se registran, sin poder ser modificados unilateralmente por un tercero”, plantea. “Esta es la tecnología detrás de las criptomonedas y es lo que hace que tú puedas transferir criptomonedas de una persona a otra sin ningún intermediario y con la garantía de que la red está segura”.
Acostumbrados como estamos a descargar y almacenar archivos indiscriminadamente y de manera masiva, la blockchain funciona como una manera de hacer que cada pieza de criptoarte sea única.
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¿Cuál es el problema realmente que resuelve esta tecnología? Yo te diría que es realmente el problema de crear escasez digital. Anteriormente no existía la escasez digital, por ejemplo, si yo te mando una fotografía en WhatsApp, pues al final los dos terminamos poseyendo esta fotografía; se crea una copia, y tú la tienes y yo también, no hay manera de verificar quién es el autor original de esta fotografía, cuándo fue creada, bajo qué propiedades”, abunda Yao.El video Bloom Yamazaki de ShiShi Yamazaki (arriba) y el clásico Esquina del Jardón en Montgeron de Monet, se han vendido como NFT.
La forma que el mercado del criptoarte ha encontrado para utilizar esta tecnología es una unidad de datos denominada NFT (o token no fungible, por sus siglas en inglés).
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Un NFT o un token no fungible se entiende como un token criptográfico dentro de una blockchain. Este NFT va a representar un activo único y de cantidad limitada”, define Mónica Zamora .“En cuestiones artísticas, esto funciona como un certificado de autenticidad, porque nos está proporcionando que esa pieza estaba verificada y es única, es limitada”, detalla.
No obstante, para entender adecuadamente este fenómeno, previene Zamora, es importante recordar que NFT y criptoarte no deben usarse como sinónimos, puesto que un NFT puede ser cualquier archivo.
En el primer semestre del 2021, el mercado internacional de las obras NFT, pasó de 13.7 millones de dólares a 2 mil 500 millones, que equivalen a casi 50 mil millones de pesos.
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Basta ver con el crecimiento de mercado. Estos ya son datos duros y son datos en blockchain, entonces no es como que puedan ser alterados; ésa es una muestra clara de cómo está creciendo este mercado”, dice Yao a los escépticos.