Hace algunas semanas salieron a manifestarse cerca de 60 mil personas para oponerse a la propuesta de reforma en materia electoral.
Esta marcha fue convocada y respaldada por partidos políticos, columnistas y sociedad civil, demostrando así que la libertad de expresión está garantizada. Hasta aquí, todo bien, siempre hay que celebrar que el pueblo se manifieste en libertad.
El inconveniente es que no hubo debate de la reforma fuera de las cámaras legislativas, a pesar de que el tema estuvo en primeras planas y que fue bandera de una minoría que se percibe como la perdedora de este sexenio: no hay personajes, ni columnistas o medios de comunicación que hayan llamado a la argumentación de posturas respecto a la iniciativa del Presidente.
Hagamos, pues, un ejercicio sencillo de preguntas; ¿A usted le gustaría que los partidos políticos reciban presupuesto solamente en años electorales? ¿O preferiría que sigan recibiendo dinero aunque no haya campañas?
Si responde afirmativamente a la primera pregunta, estaríamos hablando de un ahorro de 16 mil millones de pesos en tiempos no electorales.
¿Quisiera que disminuyeran de 500 a 300 diputados? ¿Y de 128 a 96 senadores? ¿O prefiere que el tráfico de influencias nos siga imponiendo plurinominales? ¿No cree que sería ideal disminuir también el número de regidores?
Vamos a cerrar con una comparativa desde nuestro Estado. La Reforma Electoral propone la eliminación de los órganos electorales estatales; en 2017 los resultados de la elección para Gobernador dejaron una profunda desconfianza en el IEC y su conteo rápido.
¿No hubiera preferido usted que el árbitro fuera un órgano nacional, sin vínculos políticos o personales con los candidatos? ¿Por qué tenemos 32 órganos locales duplicando actividades?
La reforma también plantea, manteniendo la autonomía, el cambio de nombre a Instituto Nacional de Elecciones y Consultas. Bien se dice que lo que no se nombra no existe y por el contrario, las consultas populares llegaron para quedarse.
¿Le molesta que le pregunten? ¿No cree, por ejemplo, que a través de mecanismos claros a la gente que vive en el Centro Histórico de Saltillo, le hubiera gustado que le preguntaran sobre la aplicación de parquímetros?
No defienda el INE a lado de Elba Esther, Rubén Moreira, Rosario Robles, Vicente Fox, entre otros impresentables, que por años desfalcaron las instituciones, mejor vamos a debatir para dar paso a la consolidación de una democracia sin privilegios ni personajes intocables.
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