Mientras en Ocampo, lo que se necesita son espacios para educar a los niños y jóvenes y fomentar en ellos buenos hábitos culturales, parece que a las autoridades lo que les interesa es el negocio…
Hace muchos años fue constrida en el pueblo una biblioteca que nos dio servicio a muchas generaciones, sin embargo, la falta de programas educativos desmotivó su uso al paso de los años…
Y lejos de que los regidores o directores de Educación, que bien que cobran, diseñen programas para reactivar la única biblioteca del pueblo, permitieron que la reubicaran a un albergue, escondida y sabrá Dios en qué condiciones…
Pero de buenas a primeras un día ese edificio público que albergó una biblioteca, amaneció convertido en un restaurante, y dicen que el pago de la renta, pues es para la Presidencia Municipal ¿será?…
Y todo eso se hizo en las barbas de la regidora de Educación, Margarita Esquivel, que dicen es maestra pero para quien parece que la educación no es precisamente su prioridad…
Lejos de aumentar los centros educativos permanece de brazos cruzados frente a una decisión de la alcaldesa Laura Mara Silva, que para colmo de males también es maestra…
¡Chulada!, la educación en manos de dos maestras y prefirieron un restaurante, y el problema no es el negocio que ahí se instaló, sino que se trata de un edificio público, propiedad de todo el pueblo y con el que no se debe lucrar…
Un Alcalde del pueblo…
No más de tres cuadras, recorrió caminando ayer el alcalde electo de Frontera, Roberto Piña Amaya, porque fue a almorzar unos tacos mañaneros, y la gente lo saludaba a diestra y siniestra…
A todos los saludó por su nombre, por su apodo, les preguntó por su familia, por su estado de salud, lo que significa que a todos los conoce…
“Estamos muy contentos Alcalde”, “Usted es de los nuestros”, con frases como esa, saludaban a Piña, desde los vehículos, gente en la parada de camiones, o sentados en la plaza…
Eso no se ve cuando ya no andan en campaña y menos cuando ya ganaron, normalmente los que ganan se suben a la silla voladora y no se bajan hasta que se van…
Sin duda Roberto Piña tiene en sus hombros una gran responsabilidad, no le puede fallar a toda esa gente que confía en él y por eso le dieron su voto…
No quitan el dedo del renglón…
Los días pasan y la inquietud crece, los regidores de Frontera sienten que se van a quedar con las manos vacías…
En este mes, se definen los egresos del último trimestre y andan comiéndose las uñas, porque quieren agandallar su bono de marcha, pesos más pesos menos como 250 mil…
Habrá alguno que diga que no para quedar bien, pero al final si se aprueba, van todos en la polla, todos alcanzan su rebanada del pastel y parece que priístas, panistas y perredistas, andan bien unidos…
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