Coahuila

Publicado el miércoles, 22 de octubre del 2025 a las 18:38
Saltillo, Coah.- Los malos hábitos están pasando factura cada vez más temprano: antes se esperaban al cierre de los 60’s y 70’s, pero ahora, el cigarro, la obesidad, el sedentarismo y los genes, cobran la cuenta a jóvenes de 20, 30 y 40 años, e incluso, a adolescentes.
Casi 28 mil coahuilenses han muerto por alguna enfermedad cardiaca durante los últimos 5 años, es decir: unas 15 personas al día pierden la vida en el estado por problemas del corazón; y este lunes, Jorge, de apenas 14 años, fue sorprendido por un infarto fulminante.
El cardiólogo Luis Armando Valdés Talavera asegura que los infartos en adultos jóvenes son cada vez más frecuentes, y que, si no se cambian los hábitos de consumo, el número continuará en aumento.
“
Cada vez son más temprano los malos hábitos, por eso cada vez vemos pacientes más jóvenes; aquí tenemos pacientes a veces de 15 o 16 años que ya traen colesterol alto, triglicéridos, fuman, tienen sobrepeso, obesidad, y eso muchas veces detona enfermedades; aunado a la herencia, que no es raro que tengamos papá, mamá, abuelito con hipertensión, diabetes o un infarto”, afirma.
La movilidad se ha reducido a puntos alarmantes; los vapeadores están dañando gravemente los pulmones; las grasas saturadas tapan las arterias desde edades muy tempranas; un chequeo médico es impensable hasta que, de repente, el corazón colapsa.
Sin aviso, a la mitad de la calle, en la combi, en el trabajo, entre matorrales.

La ironía del corazón radica en que es más probable que un adulto mayor sobreviva a un infarto, que alguien menor de 40 años.
“
Entre más joven es un paciente, más probabilidad hay de muerte, puesto que los pacientes adultos van haciendo lo que se llama arterias colaterales, o circulación colateral”, detalla.
El doctor Luis Armando Valdés lo explica de forma sencilla: si de repente cierran el Bulevar Venustiano Carranza, la sangre de un adulto mayor buscará vías alternas para seguir fluyendo; mientras que para un joven, sería como ir a más de 100 km/hora y topar de frente en la desviación.
Pero, ¿qué pasa con los deportistas y las personas aparentemente sanas, que caen fulminadas en medio del campo o en una cancha mientras hacían ejercicio?
“No estamos desestimando la actividad física ni los hábitos, pero siempre es bueno revisarse, porque habrá situaciones que aun cuando hagamos las cosas bien, pueden presentarse, y eso, en una revisión médica y en un laboratorio clínico, podemos encontrarlas y evitarlas”, expresa el especialista.
Pero no existe la cultura de la revisión médica, por lo que las enfermedades silenciosas, como la hipertensión, el colesterol, los triglicéridos y el azúcar, pasan inadvertidas hasta que es demasiado tarde.
Además, Valdés Talavera señala que el COVID sí detonó el porcentaje de personas hipertensas, aumentaron los padecimientos microvasculares y muchos pacientes murieron de un infarto agudo.
Y reitera: están los genes.
Un papá que haya tenido un infarto antes de los 55 años, o una mamá antes de los 65 años, ya nos da a los hijos tres veces más riesgo de un infarto.
– Mejore sus hábitos alimenticios
– Procure caminar más
– Agende un Check-up anual: presión arterial, electrocardiograma, perfil del colesterol.
Más sobre esta sección Más en ZocaloApp-home2
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 3 horas
Hace 18 horas
Hace 19 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 2 dias
Hace 2 dias