Ebrard, Sheinbaum, Moctezuma, Clouthier, De la Fuente, Nahle. Ah, y por su cuenta, Monreal y (Dios no lo quiera) Fernández Noroña.
Las corcholatas presidenciales anunciadas por el destapador del Palacio… más otras que se apuntaron por separado.
Me gusta eso del destapador porque es cierto.
Porque así como una corcholata tapa el líquido de una botella, para impedir que salga, los “presidenciables” de Andrés también tapan.
Pero no creas que encubren proyectos estratégicos para ahora sí lograr un mejor país. Ni de chiste. Tapan otra cosa.
Son meramente distractores. Así de fácil. Malabarismos de un ilusionista anacrónico al que le están saliendo mal sus trucos:
-Que desmantela sistemas de distribución de medicinas para luego, tras 2 años, no poder comprarlas, matando a miles en el camino.
-Que cancela obras eficientes e inversiones necesarias en pos de perseguir sueños estatistas que ya fracasaron.
-Que mal manejó la pandemia, provocando la muerte de 600 mil mexicanos según estudios expertos y no cifras maquilladas.
-Que pretende abrazar a criminales o que los regañen sus abuelitas mientras un tercio del país es gobernado por mafias.
-Que quiere prender plantas de luz caras y contaminantes apagando generadoras limpias y baratas.
-Que cancela evaluaciones magisteriales necesarias para mejorar la educación y en cambio premia a sindicatos rijosos.
-Que ignora a expertos, tecnología y señales del ambiente, prefiriendo atacar e insultar y creando una realidad alternativa.
Trucos de un mago de cuarta que efectivamente nos está transformando. Que nos lleva de Guatemala a Guatepeor. Que antes del 2024, de una vez quiere llevar a todo México a su rancho, ese del triste nombre.
Un prestidigitador que conoce el enorme poder de la distracción.
“¿Crees que puedes controlar la atención de alguien? ¿O qué tal predecir su comportamiento? Para mí, eso sería el súper poder perfecto. De hecho, un súper poder maligno”.
Así, te cuento, describe el carterista profesional Apollo Robbins el tremendo poder de desviar la atención en una muy divertida charla de TED. Robbins explica en términos llanos el proceso científico de la atención, que es como un guardia que tiene todos los sensores. Este vigilante realiza una tarea clave.
Porque a lo que le pones atención define tus percepciones. “Si no le prestas atención a algo, para ti eso no existe”, concluye Robbins.
Y luego lo demuestra hilarantemente con un miembro de la audiencia.
¡Wow! Frente a todos le quita reloj, dinero y otras cosas a Joe… y eso que el señor ya sabía a lo que iba. Estaba advertido… y ¡aun así cayó! Robbins logra su cometido desviando la atención de su víctima.
Los magos también realizan sus trucos distrayendo la atención de su audiencia utilizando principios como estos:
1. Hazles creer que ellos están en control cuando tú lo estás.
2. Diles a dónde tienen que voltear… y van a voltear.
3. Tú eres el mago, tú tienes el poder: la audiencia te seguirá.
4. Practica, practica y practica hasta que el engaño sea natural.
Fascinante y terrorífico.
Técnicas que Andrés Manuel domina a la perfección. Es un genio de la distracción malévola. Tiene nivel de premio Nobel.
Sus conferencias mañaneras son una cátedra de cómo distraer y robar la atención del pueblo sabio y de los incautos.
Aprovechan a la perfección las características destructivas de la era de la hipercomunicación, las redes sociales y las fake news. Tiempos donde es fácil viralizar la sinrazón, donde es muy fácil ensuciar la verdad.
Tenemos que recapturar la atención, recordando que es imposible transformar algo para bien si se parte de ideas terribles, utilizando las estrategias y tácticas equivocadas, si se tiene un equipo inexperto y dogmático y si la ejecución es improvisada y ocurrente.
Es imperativo enfocar nuestra atención en lo correcto.
De otra forma terminaremos engañados con muchas corcholatas balines… y con los bolsillos vacíos.
En pocas palabras…
“La atención es la puerta a tu mente”. Apollo Robbins, carterista profesional.
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