El Significado más auténtico de la expresión “Cría fama y échate a dormir” es que, una vez que se adquiere buena fama, poco trabajo cuesta conservarla, pues ya ganada la misma, la gente no dará crédito fácilmente a la evidencia en contrario. Así pues, contrario a lo que dicen de este refrán, para quien esto escribe, creo que todos aquellos que se aprecian de tener buena fama o popularidad, deben entender que ambas condiciones, por ningún motivo son permanentes, y que por el contrario, las mismas son bastante momentáneas.
Por causa del calendario del IEC, el martes 9 de enero pasado, venció el plazo para el registro de coaliciones de ayuntamientos; ese día, el dirigente nacional del PAN, Marko Cortés, en un berrinche sin sentido, acusó al gobernador Manolo Jiménez de no respetar anteriores acuerdos políticos, usando como excusa que no le concedieran elegir al candidato de Torreón. Sin embargo, el Gobernador coahuilense le respondió que ellos habían fallado primero, ya que el PAN se había comprometido a aportar en la elección 2023 por lo menos el 20% de los votos, lo que por nada cumplieron.
Finalmente, por consecuencia de esta ruptura, ante el IEC se registró la “Alianza Ciudadana por la Seguridad”, pero solo con la presencia de los partidos PRI, PRD y UDC, partidos que postularán conjuntamente candidatas y candidatos en los 38 municipios que conforman nuestro estado. La anterior situación dejó en la incertidumbre el futuro de Acción Nacional, ya que en el convenio objeto del conflicto, también se contempló la conformación del Gobierno de coalición, del cual ya disfrutan de sus prestaciones, las que ahora también están en riesgo.
Ante el rumor de que los panistas en el estado, no presentarían candidatos fuertes, para no perjudicar la alianza y al Gobierno de coalición, hace unos días, el secretario general de ese partido aseguró que la dirigencia nacional decidió que el PAN en Coahuila postulará candidatos en las 38 alcaldías en esta próxima elección, y que quienes participen deberán hacerlo con responsabilidad, ya que se estará jugando el prestigio de su partido.
El Partido Acción Nacional en nuestro estado, en las últimas elecciones, ha tenido una caída estrepitosa en sus resultados; y es que, después de aquella elección del año 2017, en la que con 452 mil 31 votos casi alcanzan la Gubernatura, parecía que el PAN empezaba a capitalizar el descontento hacia los gobiernos moreiristas, logrando la confianza del electorado local, lo que se reafirmó en la elección del 2018, en la cual lograron 11 de las 38 alcaldías del estado, siete menos que el PRI; a partir de ahí, gozando de buena fama, los panistas dejaron de hacer su labor y se echaron a dormir, pensando que la misma les duraría eternamente.
Para sorpresa de los mismos, en la elección de ayuntamientos del año 2020, el PAN Coahuila solo logró 83,469 votos, lo que representó un descenso de más del 77%, y en la del 2021 retuvo solamente cuatro alcaldías, orillándolo a jugar en el 2023 al cobijo del Partido Revolucionario Institucional, al que sólo le aportó el 6% de la votación, lo que motivó el actual descontento. Con los anteriores números y la obligación de ir solo, al PAN Coahuila nada bueno se le augura en este 2024.
Con el ejemplo del PAN en Coahuila, debemos concluir que, la popularidad y buena fama depende al extremo del constante éxito, ya que sólo así se puede mitigar la amenaza de la volatilidad de las mismas. Entonces, el verdadero poder de la popularidad radica en el trabajo firme, transparente y continuo, además de congruente con rol con que se asume en la sociedad. Lo que evidentemente dejó de hacer este partido.
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