Cuando se habla del abandono de 160 migrantes encerrados en una caja de tráiler en una carretera que converge a Monclova, se sabe que la red de traficantes de personas sigue operando en absoluta libertad, con “Transformación de 4ª”.
Triste y lamentable que falleciera un bebé, otros tantos necesitaron de atención médica y hospitalización.
La presencia de los tres niveles de Gobierno era obligada y necesaria en el libramiento Salinas, pues en la caja del camión había niños, mujeres y hombres.
El alcalde de Monclova, Mario Dávila Delgado, se presentó en el lugar, y ante aquel panorama no vaciló en ejercer como médico, lo vieron haciendo reanimación, trepó a la ambulancia y desde ahí atendió.
El asunto de los migrantes es un tema que a todos compete, pero aprovechando el templete que busca el subsecretario de Seguridad, Ricardo Mejía, ver si puede dar golpe a traficantes que usan la ruta Coahuila como paso.
Que se note su interés por Coahuila, en una de esas suma a los indecisos.
De la calle
A los alcaldes de la Región Centro les queda claro que su vigencia, simpatía y aprobación de los ciudadanos depende del trabajo que hagan 24/ 7 en los sectores, de ahí que a todos se les ve conciliando, otros confrontando.
Los análisis de los que fueron indican que el poder los marea, los cambia y los vuelve locos con el tiempo, hay quien rompió récord ¡loco en 30 días!
Mario Dávila, el de Monclova, no batalla, saca su profesión de médico, consulta, receta u hospitaliza hasta en fin de semana, además de supervisar obras.
Al de Castaños, también doctor, Juan Antonio Garza, dicen que muestra cordialidad bruta con el ciudadano que visita, se topa o se encuentra en la calle, escucha y atiende.
Hugo Lozano, el “Canelo de los pobres”, en San Buenaventura hizo agenda de recorridos diarios de colonias, a cualquier hora para atender ciudadanos.
El fin de semana el Edil junto a sus directores se instalaron en Santa Gertrudis para atender demandas, apoyado por una brigada de corte de pelo y mercadito.
Cómo ayudarle al tartufo, si hasta en fin de semana sus desatinos lo evidencian, hay tienen a Roberto Clemente Piña Amaya, el alcalde de Frontera, que se presentó en La Sierrita para retirar a unos albañiles de donde está una antena.
Repitiendo sus frases, “A ver, a ver, para que me entiendan”, la antena instalada, a la que se oponen los vecinos, está concluida al 90 por ciento, ¿la va a tumbar?
Dice que les va a prestar “sus abogados”, “a ver, a ver” se pagan con impuestos del pueblo.
Si va estar como lo del cierre de la empresa Intermetal, que abrió a los dos días, sin hacer ninguna modificación porque sigue instalada sobre gasoductos de Pemex, cortando chatarra en carros de ferrocarril apilados, ¿ya no está fuera de la ley?
¿De a cómo fue el arreglo? ¿No que nadie fuera de la ley? Calladitos…
Ningún alcalde es perfecto, tampoco santo ni completamente honesto, el ciudadano se conforma con buena atención, no abusones, prepotentes y no se les note lo tontejo.
Posibilidades
A los que empezaron a ilusionar con pago de utilidades es a los obreros de Altos Hornos de México, luego de la recuperación del precio del acero que dicen ha mejorado la situación de la empresa.
Sería el vocero de la empresa, Francisco Orduña Mangiola quien dio la versión de una po-si-bi-li-dad, falta que den los resultados de la auditoría, la carátula fiscal, para entonces definir si hay y cuánto, en el cuánto está el dilema.
El curricán fue lanzado, hay de aquel que se ilusione sin saber cuánto.
Los que ya no pescan el anzuelo son los acreedores de AHMSA, que exigen que Alonso Ancira ya no se haga pato, si la empresa reporta mejoría y estabilidad que pague, sin excusa ni pretexto.
Vaya que Eugenio Williamson, líder de los constructores, agarró papel de defensor de los socios muy en serio, ojalá logre cuando menos abonos tipo “Elektra”.
Más sobre esta sección Más en Uncategorized