Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
¡Saca la cobija! Se esperan ocho frentes fríos y heladas en noviembre Sujeto atemorizaba con un cuchillo en vía publica en Eagle Pass Mariana Ochoa no ha recibido ni un peso por ganar LCDLF México; destapa el polémico motivo Detienen en Eagle Pass a hombre buscado en Fort Worth Adiós al Profesor X: Muere el actor Patrick Stewart a los 84 años

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Cuando la cultura es el obstáculo a la igualdad

Por Irene Spigno

Hace 3 años

Hace un par de días, tuve la oportunidad de debatir con algunos amigos sobre un tema muy interesante. La conversación surgió a raíz de un programa de televisión en el que algunas mujeres dialogaban sobre la realidad de la persistente desigualdad de condiciones entre hombres y mujeres en distintos espacios de trabajo. Todas coincidían en que, a pesar de los importantes avances en la materia, todavía nos encontramos lejos de alcanzar una real igualdad de condiciones. Algunos hombres reaccionan a estos programas sosteniendo que en realidad las mujeres no llegan a los espacios de poder porque “no tienen ganas de trabajar” y porque “prefieren quedarse en casa” mientras sus esposos se rompen la espalda yendo a trabajar para que ellas y sus hijos puedan disfrutar de condiciones de vida dignas.

Después de superar el primer momento en que pensé que no había entendido el comentario o que, en realidad, se trataba de una mala broma (confieso que también fue necesario contar hasta 15, pero reconozco también que en otro momento de mi vida habría reaccionado de manera “poco femenina” a este tipo de comentarios) pensé que era una buena ocasión para sostener una posición distinta con argumentos sólidos que, quizás, habrían convencido a estas personas (en este caso fueron hombres, pero en muchos casos también existen mujeres que piensan lo mismo) que observaciones de este tipo siguen perpetuando los estereotipos de discriminación y desigualdad.

En primer lugar, es una gran mentira que las mujeres son perezosas mientras los hombres son muy trabajadores. Existen hombres perezosos y mujeres muy trabajadoras. Hay un poco de todo. Si por tradición las mujeres se quedaban en casa a cuidar a la familia es responsabilidad de aquella sociedad (por cierto, patriarcal y creada por hombres) que considera(ba?) a las mujeres como seres inferiores, que en los mejores de los casos tenían que ser protegidas del infierno que existe afuera de las murallas domésticas y cuya única misión consistía en tener hijos. Esto, debido a que se dice que “a las mujeres les gusta tener hijos”. ¿Y a los hombres no? Pregunto yo… según recuerdo tener hijos es un tema de dos personas. También es cierto que en muchos casos en los que una persona soltera decide tener un hijo, es la misma sociedad patriarcal y discriminatoria la que tacha a estas personas de egoístas. ¿Serán las mismas personas que dicen que el rol de la mujer es quedarse en casa?

De hecho, los “problemas” empezaron cuando las mujeres comenzamos a reivindicar espacios fuera de la casa para desarrollarnos en nuestras actividades profesionales y en nuestras carreras. Allí empiezan muchos otros problemas para conciliar nuestras actividades profesionales con nuestras responsabilidades familiares. ¿Nuestras responsabilidades familiares? ¿Y los hombres no son parte de la familia? Las más afortunadas encuentran hombres o parejas que las “apoyan” en las tareas del hogar. Pero, aquí también, ¿el hogar no es de ambos? ¿quién dice que es responsabilidad de las mujeres cuidar el hogar?

Desafortunadamente, lo dice la misma sociedad patriarcal: ¿ustedes han escuchado alguna vez decir que un hombre es un mal padre porque viaja por trabajo? Seguramente no. ¿Y cuantas veces han escuchado decir que una mujer es una mala madre por hacer lo mismo? Y nosotras mismas somos las primeras que tenemos este tipo de consideraciones hacia las mujeres que deciden por este tipo de conciliación y hasta nos consideramos así si decidimos seguir trabajando y con ciertos ritmos después de tener hijos.

 

Quizás a todas y todos nos tendría que quedar muy claro que en realidad no podrá existir una igualdad de condiciones “de llegada” si no construimos de manera sólida y seria iguales condiciones “de salida”. Demos a las niñas las mismas oportunidades de condiciones en términos de educación que a los niños. Demos a los padres las mismas condiciones que a las madres para ejercer de manera consciente su paternidad. Aunque biológicamente, hombres y mujeres seamos distintos, maternidad y paternidad, así como el cuidado del hogar se debería de poder ejercer en igualdad de condiciones. Aquí no hay diferencias biológicas. Las únicas diferencias son culturales y somos nosotros mismos quienes, como personas que vivimos todavía en un mundo profundamente desigual – y la desigualdad afecta a todas y todos – tenemos la responsabilidad de transformar esta realidad.

 

 

Notas Relacionadas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 3 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 3 horas

Contratará IMSS a 150 médicos especialistas para Coahuila

Hace 9 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 3 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 3 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 10 horas

Confirmado y amarrado