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Grupo Zócalo
Publicado el martes, 25 de noviembre del 2025 a las 04:19
Ciudad de México.- La economía mexicana cerrará el año con una marcada desaceleración, pero la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en 2026 despejará la incertidumbre sobre las inversiones en el país, indicó la Union Bank of Switzerland (UBS).
De acuerdo con un análisis de la firma de servicios financieros, el resultado de esta renegociación brindará una mayor claridad en las reglas comerciales que serán clave para destrabar proyectos y fortalecer el ciclo de crecimiento económico.
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El momento y el resultado de la próxima revisión serán cruciales: una mayor claridad debería ayudar a reducir la incertidumbre y mejorar gradualmente el entorno de inversión”, se lee en el documento.
Reglas claras destrabarán inversiones
La inversión privada se ha mantenido contenida durante 2025, en buena medida por la incertidumbre en la política comercial de México y su principal socio comercial, Estados Unidos. Empresas nacionales y extranjeras han retrasado sus proyectos de inversión a la espera de definiciones sobre el futuro comercial que emanará del T-MEC.
En ese sentido, UBS afirma que los aranceles del gobierno estadounidense no han afectado significativamente las exportaciones, pero sí han ensombrecido la confianza en varias industrias y los planes de inversión.
Por ello, anticipa que si las negociaciones avanzan rápidamente y el tratado se mantiene prácticamente intacto, los flujos de inversión se estarían recuperando aproximadamente entre 2026 y 2027.
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Si las conversaciones se prolongan o el alcance del tratado se altera sustancialmente, la inversión podría mantenerse moderada y los riesgos de crecimiento se inclinarán a la baja”, afirmó UBS.
Un elemento positivo que México tiene en el contexto actual es que las empresas extranjeras ya instaladas en el país siguen generando flujo de capital, en donde la reinversión de utilidades representa 70% de la Inversión Extranjera Directa (IED), una señal de “confianza”, pese al entorno incierto.
Cambios institucionales: un reto
Las recientes reformas institucionales, como la modificación al amparo y el rediseño del Poder Judicial, han encendido alertas entre inversionistas preocupados por una incertidumbre jurídica ante el sistema de pesos y contrapesos.
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Si se percibe que estos avances debilitan la independencia judicial con el tiempo, podrían influir en las decisiones de inversión, especialmente en los sectores regulados que dependen de permisos y concesiones”, se lee en el documento.
Este punto será clave en sectores regulados, donde los permisos y concesiones dependen de la estabilidad institucional. La próxima ronda de elecciones judiciales de 2027 serán un evento crítico para los inversionistas.
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Garantizar la disciplina fiscal, fortalecer el estado de derecho y mantener la estabilidad institucional serán esenciales para que el Gobierno fomente la confianza y posicione al país para beneficiarse de la siguiente fase de la integración regional”, añadió UBS.
Desacelera la economía de México
El análisis de UBS también destaca la desaceleración de la economía de México. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Producto Interno Bruto (PIB) en el periodo julio y septiembre mostró un descenso de 0.3 por ciento.
Con ello, el país acumula un crecimiento de 0.4% de enero a septiembre de 2025, por lo que luce lejano alcanzar el 1% para todo el año estimado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
A estos datos se suman que la inflación en el país durante la primera quincena de este noviembre, registró un aumento de 0.47% respecto a la quincena anterior, con lo que se ubicó en 3.61% a tasa anual.
Estos indicadores económicos reflejan un debilitamiento en la economía de México, y elevan la cautela entre los inversionistas, quienes enfrentan un entorno menos favorable para colocar su capital, destaca el banco suizo.
Cede lugar Canadá a México en comercio con EU
El mapa del comercio norteamericano cambió este año. En los primeros ocho meses, México apareció arriba de todos como el principal mercado de exportación de Estados Unidos, pero no fue un abrazo del vecino, ni un salto en la demanda mexicana. El giro nació en Canadá, donde la resistencia tomó forma de aranceles espejo frente al gravamen de 25% que Donald Trump activó bajo la IEEPA (Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional) en marzo y que subió a 35% en agosto.
Las cifras canadienses borran cualquier sombra de duda. Entre enero y agosto, las compras externas del país que dirige Mark Carney avanzaron 5%, señal de que su demanda interna no cayó.
En agosto, cuando Canadá registró su menor volumen importado desde Estados Unidos, el tablero volteó y México tomó la cima. Lo hizo sin una fiesta detrás. Los datos del Banco de México muestran que las importaciones mexicanas desde Estados Unidos se contrajeron 6 por ciento.
Las fricciones entre Ottawa y Washington siguen vivas. Carney decidió mantener los aranceles espejo únicamente en lo que, a su juicio, no cumple el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Las negociaciones entre ambos quedaron suspendidas desde el 24 de octubre.
Ese silencio abre espacio para que México conserve el lugar que ocupó este verano en las gráficas estadunidenses.
Cambio de rumbo
Canadá aumentó sus compras externas en los primeros meses del año. Países como México registraron un alza y China retomó vuelo ante la menor demanda de bienes estadunidenses.
Los bienes de Estados Unidos con mayor caída en el mercado canadiense fueron los productos metálicos y no metálicos, los energéticos y los agropecuarios.
Ante la caída de las compras canadienses, México se convirtió en el principal destino de las exportaciones de Estados Unidos, pero las importaciones mexicanas no subieron desde Washington.
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