“Necesitas non habet legem” en español: “La necesidad no tiene ley” Proverbio latino.
La última gran protesta que tuvo una índole racial fue la de Black Lives Matters en el 2020, luego del brutal asesinato de George Floyd; en esta ocasión, las protestas originadas en Los Angeles, California son debido a la implementación de nuevas redadas caza-migrantes llevadas a cabo por el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas).
Se habla que estas manifestaciones, están siendo replicadas en 2,000 ciudades y pueblos, con manifestantes que van en contra de las medidas de migración del presidente Trump.
La respuesta no se hizo esperar debido a la gran demografía hispana afectada. Según el U.S. Census Bureau, 38 millones de personas de origen mexicano residen en Estados Unidos, representando el 11% de la población. Además, se estima que entre 11 y 14 millones de indocumentados viven en EE. UU., de los cuales 5 millones son mexicanos. Otros grupos significativos provienen de Centroamérica, Colombia, Venezuela y diversos países asiáticos. Todos ellos se han manifestado contra la afectación directa o indirecta por deportaciones de familiares o amigos con estatus de ilegal.
Además, Organizaciones como Amnistía Internacional han denunciado que muchas detenciones realizadas por ICE constituyen violaciones a los derechos humanos, y que siguen prácticas como el “racial profiling” —Que significa detener a personas basándose en su apariencia latina o mexicana— lo cual agrava la situación y genera un clima de injusticia y miedo.
La bandera mexicana ha generado polémica porque ha tomado un simbolismo dentro de las protestas, evidentemente porque los afectados son de origen mexicano en su mayoría. Algunos piden incluso que se retire la bandera, argumentando que estas manifestaciones corresponden a asuntos internos de Estados Unidos y no involucran al gobierno mexicano. Leí a una persona en redes sociales que escribió: “No le agradaría a México que la bandera americana fuera izada en su país, y esa es la verdad.” Y en eso coincido. Sin embargo, la presencia de la bandera mexicana debe interpretarse como un orgullo al origen de las personas afectadas, pero se debe tener también un respeto mutuo en el suelo que se está pisando. Y así ha sido en general, ya que incluso se puede ver la bandera estadounidense junto con la mexicana, como símbolo de unidad y cariño entre los ciudadanos Mexico-Americanos que abrazan ambas culturas.
Muchas voces criticas exigen el cumplimiento de la ley y reprueban todo tipo de invasión de ilegales hacia los Estados Unidos, para lo cual tienen razón, sin embargo, existe también lo que se le conoce como “realidad ineludible” o “inescapable reality” en el inglés, y es la presencia y contribución de los inmigrantes indocumentados, para ofrecerles una vida digna y legal dentro de la sociedad. Son 14 millones, no los puedes desaparecer a todos, algo diferente se tiene que hacer.
Se dice que la Presidenta Claudia Sheinbaum sostendrá una reunión con Donald Trump en el G7, entre el 15 y 17 de junio. Ahí puede ser una oportunidad para iniciar el tema de una “amnistía migratoria”, como la que hizo Ronald Reagan en 1986, que ante la dimensión del problema ejecuto una solución integral, y para así ir -de la ilegalidad a la legalidad- bajo la premisa de una necesidad mutua entre dos grandes naciones.
Unos necesitan manos para trabajar, los otros necesitan un trabajo para vivir ¿Qué puede salir mal?
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