Coahuila
Por Ludivina Leija
Hace 3 años
La palabra “debate” procede del verbo debatir que según la Real Academia de la Lengua Española significa contienda, discusión, lucha sobre algo, y hace mención a una controversia, esta técnica de comunicación oral cuenta con un moderador y con un público que asiste a las conversaciones en el que los participantes se encargan de exponer sus argumentos sobre el tema en cuestión.
Janine Madeline Otálora Malassis, en su libro Debates políticos y medios de comunicación, establece que “el debate es considerado un medio por el que partidos y candidatos exponen sus ideologías respecto a ciertos temas para posicionarse en las preferencias de los electores, por lo cual, en México, la regulación de este intercambio de opiniones ha cobrado intensidad y exige a los actores políticos su participación”. En periodo electoral, estos debates se caracterizan por estar formalmente organizados, ser públicos y moderados por una persona o más consensuadas por todos los actores políticos.
En nuestro país, los debates entre los contendientes en una elección presidencial se iniciaron en 1994, participaron los candidatos del Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, del Partido Verde Ecologista de México y de la Unión Nacional Opositora, en el segundo, se presentaron los candidatos de los partidos más conocidos, como el Partido Revolucionario Institucional, Partido Acción Nacional y Partido de la Revolución Democrática, ambos debates fueron transmitidos en cadena nacional, recordará usted que el ganador del debate no fue precisamente el ganador en las urnas y también hubo duras críticas en aquellos ayeres que no se trató en igualdad a los partidos políticos, pues como señalo, se realizaron dos debates para un mismo proceso, y a partir de entonces la práctica de debates se popularizo en los procesos electorales y se ha llevado a cabo esta técnica entre los candidatos tanto a la Presidencia de la República como en los procesos de elección para gobernadores o Jefe de Gobierno.
Quiero traer a colación otro caso y es el proceso electoral de 2006 para la Presidencia de la República, en el que se llevaron a cabo dos debates entre los candidatos de cinco partidos políticos, en el primer debate hubo ausencia de un candidato puntero, el de la coalición integrada por el PRD, el PT y Movimiento Ciudadano, ya que no se presentó, mientras que en el segundo debate participaron los cinco candidatos, este último se caracterizó por las opiniones fuertes y ataques entre los candidatos de los partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática. Estos debates tuvieron impacto en los resultados finales de la elección, ya que el candidato del PAN se situó en algunas encuestas arriba del candidato de las izquierdas, lo que trajo como consecuencia la caída del candidato del PRI en la intención de voto.
Como pueden ver, un debate de candidatos de elección puede o no cambiar la intención de voto de los electores, ya que permite que conozcamos la manera de reaccionar del individuo al sentirse cuestionado, atacado por los contrincantes y observado de manera crítica por la ciudadanía, nos permite también como ciudadanos la oportunidad de escuchar de viva voz de los candidatos las propuestas sobre diversos temas rectores de la gestión pública y también nos permite en un mismo templete calificar a quien tiene la mayor capacidad para aprovechar sus tiempos de participación, centrándose en propuestas reales y contundentes.
Dra. Ludivina Leija Rodríguez
Catedrática del Centro de Estudios Superiores en Gestión Pública
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