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Proceso
Publicado el sábado, 17 de diciembre del 2011 a las 05:01
Saltillo, Coah.- Dos enfrentamientos ocurridos en esta ciudad y en Piedras Negras provocaron la muerte de 19 personas, entre ellas cinco militares.
“Tropas jurisdíccionadas a la Sexta Zona Militar fueron agredidas con disparos de armas de fuego en dos eventos diferentes por lo que en defensa de su integridad física y de la población civil repelieron la agresión”, precisó un comunicado de la Secretaría de la Defensa Nacional.
La Fiscalía General del Estado de Coahuila reportó que el primer ataque ocurrió ayer a las 14:16 horas sobre el bulevard Francisco Coss.
En ese primer enfrentamiento entre sicarios y militares resultó muerto un delincuente y una mujer inocente quedó herida por el fuego cruzado. Además, se aseguraron cuatro armas largas y dos vehículos.
“Posteriormente, se obtuvo información de que sobre la calle Álvaro Obregón, entre las calles Emiliano Zapata y Gustavo A. Madero de la misma colonia, se encontraba un vehículo robado por los delincuentes”, agregó el comunicado de la Sedena.
Al acudir personal militar, a las 20: 15 horas, fueron atacados con disparos de arma de fuego, desde un domicilio ubicado en la misma calle.
“Al repelerse la agresión resultaron ocho delincuentes muertos, asegurando cinco vehículos, ocho armas largas, cargadores, cartuchos y un predio de aproximadamente”, señaló el comunicado oficial.
“Durante los hechos un militar resultó muerto y otro con lesiones en un brazo”, concluyó el reporte de la Sedena.
En otro tiroteo ocurrido la tarde de ayer en Piedras Negras, se reportaron cinco presuntos sicarios y cuatro militares muertos, además de otros tres soldados heridos.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 14 horas en el sector de la colonia Las Palmas y se extendieron hasta las zonas de Nueva Americana y Periodistas sobre Prolongación Pérez Treviño, de Piedra Negras.
Tras el enfrentamiento se reportó la muerte de cinco civiles, cuatro de ellos en el libramiento Pérez Treviño y uno más en el interior de una camioneta doble cabina color vino sobre la calle Bahía Escondida en Las Palmas II.
La muerte de los cuatro militares ocurrió al volcar la unidad en que viajaban, y tres más resultaron lesionados.
Las autoridades aseguraron cuatro vehículos y 16 armas y se detuvo a seis personas que fueron puestas a disposición de la Agencia del Ministerio Público Federal en la subsede de la PGR de Piedras Negras.
Los hechos violentos se han agudizado en los últimos quince días, desde que tomó posesión el nuevo gobernador, Rubén Moreira.
Entre esos eventos destaca el secuestro de siete efectivos de la nueva “Policía Acreditable”.
‘ESTO APENAS INICIA’
Fueron unos minutos, unos instantes que trastocaron una tranquilidad efímera, sin color, sin movimiento, por eso los cientos de casquillos que salían de las armas de alto poder sólo eran parte de la triste fotografía que vive una ciudad sin seguridad… llena de violencia.
Eran las 14:00 horas del jueves y los disparos de arma de fuego entre elementos del Ejército Mexicano y delincuentes volvían a presentar una escena trágica en la ciudad Saltillo, en una capital de Coahuila que en los últimos 15 días se ha llenado de balas, miedo, terror, pero sobre todo de muerte.
“¿Tienes saldo en tu celular? Es que yo no traigo, le quiero avisar a mi mamá que me encuentro bien, que no me pasó nada”, preguntó una joven al reportero mientras se resguardaba en el negocio que ella misma atiende, el cual se ubica sobre la calle de Francisco Coss, a una cuadra en donde había perdido la vida un supuesto delincuente.
Era obvio. Los disparos no sólo terminaron por sacudir a los negocios que a diario abren sus puertas en el bulevar Coss y Lafragua, sino molestaron la cotidianidad de los habitantes de la colonia Topochico.
“Tome rutas alternas a Lafragua, Zarco y Abasolo, se reportan detonaciones de arma de fuego”, fue uno de los twitter que la Policía Preventiva Municipal puso en su red social.
Las detonaciones eran el resultado de una persecución entre personal de la Sedena que, a bordo de varias camionetas y cargadas de por lo menos 8 elementos en cada una, iban tras una camioneta Mitsubishi Endeavour, color blanco, manejada sólo por una persona.
“Yo vi todo, les puedo platicar qué pasó”, gritó un niño de aproximadamente 11 años.
LO SACUDEN A PLOMAZOS
La persecución seguía por la calle de Lafragua. Eran cerca de las 14:15 horas y en el cruce de Rafael de Cepeda, a una cuadra del bulevar de Francisco Coss, las balas alcanzaron a una mujer, a una civil que sólo iba de paso.
En el pavimento, tirada y con el dolor a flote, la madre de familia pedía auxilio, clamaba que alguien la ayudara y la salvara de aquel dolor provocado por un proyectil que, para su suerte, entró y salió.
Por eso, en tan sólo unos instantes, una unidad de paramédicos de Cruz Roja arribó al lugar, trasladándola de inmediato al Hospital Universitario, en donde ingresó al área de quirófano.
Segundos después, en el cruce de Coss y Lafragua, en el carril de sur a norte de la ciudad, la camioneta que luchó por varios minutos y que trató de escapar de aquellas feroces balas, terminó por impactarse en la esquina de dicha intersección.
“Estábamos comiendo, pero nos ganó la curiosidad y salimos a la terraza de la casa; vimos cómo esta persona se bajó de la camioneta y le dispararon los militares”, comentaron dos jóvenes que por imprudencia o valentía salieron de sus domicilios y vieron la escena.
Bala tras bala, por lo menos 10 dijeron los adolescentes, salieron de las armas de los militares, quienes dieron por terminada la escena al dejar sin vida a un presunto delincuente, el cual quedó tirado en el pavimento con la cabeza con dirección al poniente de la ciudad. El sonido fue fuerte y estremeció no sólo a los automovilistas que iban de paso por Francisco Coss, Lafragua, Urdiñola y Lallave, sino también trastocó la tranquilidad y la economía de los negocios cercanos, quienes de inmediato cerraron sus puertas y cortinas metálicas.
“¿A qué hora podremos abrir oficial?, preguntó un comerciante, a lo que le contestó el elemento, “Hasta mañana, esto acaba de iniciar”.
Así y aunque algunos de ellos se olvidaron por completo de lo acontecido, alguno que otro habitante se acercó a la escena; sus ojos sólo mostraban la necesidad de saber qué era lo que pasaba, sin pensar en el peligro real que estaban viviendo.
CIERRAN NEGOCIOS
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