Saltillo
Por
Paola Casas
Publicado el sábado, 30 de mayo del 2026 a las 04:40
Saltillo, Coah.- El polvo cubrió lo que durante años fue uno de los rincones más fotografiados y comentados del Centro Histórico de Saltillo.
Las famosas “escaleras de los duendes”, intervención urbana realizada por el artista Jerónimo Valdés, fueron demolidas junto a la antigua vivienda donde se sostenían, cerrando así un capítulo que mezcló arte, leyenda y memoria colectiva en pleno corazón de la ciudad.
La intervención ganó notoriedad en 2022, cuando comenzaron a circular historias sobre un supuesto duende que había construido las pequeñas escaleras para visitar a una “bruja” que habitaba la vieja casona abandonada. La leyenda creció entre fotografías, videos y relatos de curiosos que acudían al sitio para conocer el peculiar rincón oculto entre callejones del Centro Histórico.
Sin embargo, detrás del mito existía una construcción con valor histórico. De acuerdo con el Levantamiento Urbano Arquitectónico del Centro Histórico de Saltillo de 2023, elaborado por el Implan, la vivienda pertenecía a una unidad habitacional de inicios del siglo 20 que llevaba años deshabitada y deteriorada.

El propio Jerónimo Valdés explicó sobre la desaparición de su trabajo, dijo que entiende este tipo de procesos como parte natural del arte urbano.
“
Las cosas que dejas en el espacio público tienen un periodo de vida o esperas que eso suceda”, comentó el artista, al señalar que las intervenciones urbanas eventualmente desaparecen o son modificadas por otras personas.
El creador recordó que originalmente la pieza surgió como un ensayo artístico sobre arquitectura y ciudad, aunque con el paso del tiempo la ciudadanía le dio un significado completamente distinto relacionado con duendes y leyendas urbanas.
Una historia qué contar
Valdés también aseguró que una de las cosas que más le agradaba era observar cómo la obra se convirtió en un punto de encuentro y conversación para quienes caminaban por el Centro Histórico.
“
Siempre que pasaba alguien se paraba a tomarle una foto, le explicaba a su novia qué era y la historia”, recordó.
Hoy, sólo quedan escombros.
Y con ellos, otra pregunta vuelve a aparecer entre vecinos, activistas e historiadores: ¿cuánto más del viejo Saltillo tendrá que desaparecer antes de que la ciudad decida proteger su propia memoria?

Edificios sin protección
La demolición volvió a encender el debate sobre la pérdida constante del patrimonio arquitectónico de Saltillo, donde edificios históricos han desaparecido ante la falta de conservación y protección efectiva.
El adobe y la cantera vuelven a ceder ante la maquinaria pesada. Y con cada muro derrumbado, también se fragmenta parte de la memoria de la ciudad.
Para historiadores y defensores del patrimonio, este tipo de pérdidas representa un daño profundo a la identidad de Saltillo, pues consideran que muchos propietarios y autoridades priorizan el valor comercial de los terrenos por encima de su relevancia histórica y cultural.

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