El Fondo Monetario Internacional (FMI) entregó al Banco de México un equivalente a la cantidad de 12 mil 117 millones de dólares, cuyo origen son los Derechos Especiales de Giro (DEG).
El FMI tiene su origen en los acuerdos Bretton Woods, estos deben su nombre al complejo de hoteles en los cuales se reunieron los representantes de las economías más desarrolladas en aquel momento; en estas reuniones celebradas en julio de 1944, se lograron establecer las reglas o normas con las cuales se asentarían las nuevas relaciones financieras y comerciales de estos países, que de alguna manera rigen la economía mundial hoy en día.
Su sede se encuentra en Washington, D.C., sus miembros fundadores son 29 países, hoy está integrada por 184.
En el año de 1969 este organismo internacional decide crear los DEG con el fin de otorgarle liquidez a las economías integrantes del FMI, para que estas tengan dinero suficiente en sus reservas internacionales, fortaleciendo su moneda y evitando así devaluaciones.
Las reservas internacionales son un monto de dinero líquido con el que cuentan los bancos centrales, que se utiliza para pagar obligaciones económicas fuera del país. Gracias a las reservas internacionales se puede mantener un tipo de cambio estable, ya que cuando los integrantes de una economía requieren de una divisa el banco central puede ofertarla para evitar una escasez y así un incremento en el tipo de cambio, que puede generar una devaluación. O en caso contrario demandarla.
Los DEG no es una moneda de curso legal, pero la ley del Banco de México establece en su Artículo 20 que a los DEG se les considera como una divisa que puede formar parte de la reserva internacional. Esta “divisa” es un recurso que genera muy pocos rendimientos, pero también tiene un cobro igual de interés, generando un equilibrio entre ambas tasas, en caso de que un banco central decida hacer uso de los DEG dejará de recibir el bajo interés, sin embargo, tendrá que pagar el interés pasivo.
Para el caso de México, como lo mencioné anteriormente, este recurso es recibido por el Banco de México, quien por ley, según el Artículo 18, “El Banco de México contará con una reserva de activos internacionales, que tendrá por objeto coadyuvar a la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional mediante la compensación de desequilibrios entre los ingresos y egresos de divisas del país”, motivo por el cual este recurso no puede utilizarse para otras acciones económicas o gubernamentales. Sin embargo, las autoridades del FMI han recomendado utilizar este recurso para que los gobiernos puedan hacer frente al gasto urgente, según palabras de su portavoz Gerry Rice.
La pandemia del Covid-19 ha generado estragos económicos, ejemplo de ellos es que el FMI solo en cuatro ocasiones ha realizado entrega de DEG a sus miembros, la primera entre 1970 y 1972, la siguiente entre los años de 1979 y 1981, la tercera 30 años después y siendo en 2021 la cuarta ocasión. Esta ocasión por un monto histórico de 650 mil millones de dólares, dinero que es distribuido de manera proporcional entre los integrantes del FMI, de acuerdo con sus participaciones.
En términos de escuelas o corrientes económicas, el FMI actúa como un organismo que intenta regular el mercado, haciendo a un lado las políticas supuestamente neoliberales de la no intervención en el mercado. Por su parte, Banxico y el Gobierno federal tendrán que buscar la manera legal y adecuada para utilizar este monto, que hoy equivale a 12 mil 117 millones de dólares, de la manera más conveniente, al fin y al cabo “la economía debe de servir para el ser humano o no sirve para nada”.
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