Coahuila

Publicado el martes, 16 de junio del 2026 a las 18:15
Torreón.- A más de 21 años de la desaparición de Silvia Stephanie Sánchez Viesca Ortiz, la principal línea de investigación que se sostiene actualmente es que la niña fue víctima de trata de personas, las evidencias apuntan a la participación de los integrantes de la familia García Vargas de Torreón.
Así lo confirma Silvia Ortiz, madre de Fanny y dirigente del colectivo Grupo VIDA, quien aseguró desde un inicio los integrantes de esta familia hicieron evidente su participación en la desaparición de Fanny.
Habían pasado algunos 10 días desde la desaparición de Fanny, el 05 de noviembre de 2004, y su hermano fue perseguido por Jesús Ruelas García “El Moyo”, sobrino de Rodolfo García Vargas “El Rudy”, señalado como quien encabezaba una red de trata de personas en aquellos años en Torreón.
Jesús fue detenido por elementos de la Policía Municipal, quienes informaron a la madre y el padre de Fanny que era un delincuente que se dedicaba a la trata de personas.
“Ahí mismo en Seguridad Pública es cuando nos dicen, “Este chavo es lenón” ¿Sabes qué es lenón? Es tratante de blancas. Entonces, ahí fue cuando inicia todo con esta familia y es toda una familia”
Doña Silvia relató que Rodolfo García Vargas tenía 19 órdenes de aprehensión por robo de auto y huyó de Torreón, vivía en Tamaulipas junto con su hermana María Concepción García Vargas “La Connie”, desde ahí operaban la red de trata de personas que se extendía a otras entidades del País.
La madre de Fanny explicó que Rodolfo fue ejecutado en 2009 en la Ciudad de México y ahora solo hay dos personas que pueden revelar el paradero de su hija, sin embargo, se ha vuelto una misión imposible lograr que los detengan porque “no hay testigos”.
“Pero nunca, y te estoy hablando de que nunca es nunca, hemos podido lograr que los detengan, ¿por qué? Porque no hay testigos, entonces, esa es la parte de la ley que no ayuda a ninguna de las familias porque te puedo apostar que el 80 o el 90% de las familias tenemos el mismo problema. No hay testigos, mientras que no haya alguien que lo señale de manera directa, no hay nada y por eso ellos andan como si nada”
Es por ello que doña Silvia Ortiz sigue clamando porque alguna persona, aunque sea de manera anónima, pueda señalar a Connie y el Moyo como los perpetradores de la desaparición de Fanny y así, después de más de 21 años, saber dónde está su hija.
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