Arte

Publicado el jueves, 18 de marzo del 2021 a las 03:00
Ciudad de México.- Cinco museos de la zona de Chapultepec y prácticamente todos los teatros del Centro Cultural del Bosque (CCB) han sido beneficiados con 109 millones 74 mil pesos para trabajos de restauración, reestructuración y modernización.
Obras que ya fueron adjudicadas y se encuentran en marcha, y que corresponden a la primera fase de un plan de 212 millones de pesos para rehabilitar la infraestructura de los recintos que se encuentran dentro del área de influencia del megaproyecto prioritario Chapultepec: Naturaleza y Cultura del Gobierno federal.
El monto de esta inversión se suma al “maratón” de obras –entre infraestructura urbana y rehabilitación ecológica– que, mediante licitaciones e invitaciones restringidas, fue puesto en marcha a fines del 2020, con un total de 30 contratos que suman 447 millones de pesos.
Estos recursos han salido, en su mayoría, de las arcas de la Ciudad de México, como parte del convenio marco que la capital firmó con la Secretaría de Cultura para llevar a cabo el proyecto integral del bosque de Chapultepec.
En lo que atañe específicamente a recintos culturales, se atiende, por ahora, la intervención de los museos de Arte Moderno (MAM), Tamayo, de Historia Natural, Nacional de Historia (Castillo de Chapultepec) y Nacional de Antropología (MNA), así como los foros, espacios de ensayo y áreas al aire libre del CCB, sobre todo los teatros Julio Castillo y Guillermina Bravo.
Según los dictámenes que justifican estas obras, estos espacios padecen de un rezago en su mantenimiento, además de que necesitan ser adecuados para poder afrontar la “nueva normalidad” a causa de la pandemia de Covid-19.
De los inmuebles del INBA, el que ha sido beneficiado con una inversión mayor es el MAM, con una primera fase de restauración de 50 millones 5 mil pesos.
De acuerdo con Natalia Pollak, su directora, un diagnóstico realizado con la entrada de la nueva administración arrojó la necesidad de rehabilitar profundamente la infraestructura.
“Lo que encontramos es que el aire acondicionado no estaba operando al 100 por ciento, que la iluminación no era la ideal para la exhibición, que había muchas fugas de agua y un mal ordenamiento de todo el cableado eléctrico”, explicó en entrevista.
Una de las inversiones más fuertes que se necesitan en el museo, de acuerdo con Pollak, es el equipamiento de un edificio anexo que se construyó en 2007, pero que no fue dotado de la maquinaria necesaria.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Arte
Hace 21 horas
Hace 21 horas
Hace 21 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 2 dias
Hace 2 dias
Hace 2 dias