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Redacción
Publicado el lunes, 22 de agosto del 2011 a las 00:00
Claudia Olinda Morán | Saltillo, Coah.- Cadáveres destrozados entre fierros retorcidos, calcinados, otros tantos sepultados y vivos que parecían sin alma formaban parte de la escena dantesca tras el descarrilamiento ocurrido a las 11 de la noche del 5 de octubre de 1972. Casi 40 años después, las almas aún no tienen sosiego, deambulan, lloran, se lamentan y aparecen entre los vivos que caminan aprisa por las vías del tren.
VER VIDEO: Enfrenta Carlos Trejo a los fantasmas del ‘trenazo’
» Una fotografía del equipo de Zócalo reveló la presencia de tres siluetas que avanzaron sobre las vías.
» El equipo de Trejo detectó también en una foto tomada con un celular una silueta color azul; esa misma silueta volvió a aparecer en otra fotografía de un mezquite ubicado a un costado de las vías.
» Al fondo de otra imagen se documenta la aparición de otra figura humana en la que incluso se detalla la ropa.
Tramo maldito
Antes de su visita a Saltillo, Carlos Trejo estuvo en Monclova investigando el sitio conocido como “tramo maldito” de la carretera número 30, donde una mujer que perdió la vida en un accidente se aparece en el interior de los vehículos provocando otras tragedias. La zona del desastre, atrapada ya entre la urbanización de la ciudad, no descansa, el fenómeno paranormal aún sorprende a las almas sensibles. Don Gus, testigo del trenazo a sus 20 años y ahora guardia del ferrocarril y acostumbrado a ver curiosos a medianoche en la zona, pregunta que si nos falta mucho, que si son nuestras las señales de piedra colocadas en las vías y luego, pregunta qué quién es el representante del señor Trejo.
Y Carlos Trejo le da la mano, lo sorprende, don Gus lo saluda y le dice que nunca esperó encontrarlo ahí, que leyó en el periódico que iría, pero no esperaba verlo. Trejo, luego de horas de trabajo, luce agotado, “hay tres, tres presencias”, dijo apenas oscureció, mientras las lucecitas de los aparatos se intensificaban al elevarlas un poco del suelo.
“¿No traes una aspirina?”, preguntó. “¿Una aspirina? ¿A medianoche y en este lugar?, –pensé–, ¿quién va a traer?”.
Pues don Gus sí las traía. Carlos se las tomó con un sorbo de té y le dio las gracias otra vez al vigilante, quien le relataba cómo los vagones quedaron empalmados unos sobre otros y con la muerte saliendo de sus cuerpos tintos en sangre. Pero eso él ya lo sabía.
“Yo nunca he visto nada, está muy tranquilo; ni oído nada, gracias a Dios, y eso que vi lo que vi”, dice don Gus.
“No a todos nos toca vivir una experiencia así, hay personas más sensibles que otras, podemos estar en el mismo lugar y cada quien sentimos diferente”, explica el cazafantasmas.
Casi a la medianoche, con las sombras convirtiéndose en rostros y los sonidos más lejanos en lamentos, el cazafantasmas Carlos Trejo se enfrentó a las almas perdidas en el trenazo del 72.
Luego de horas de analizar el terreno y esperar la noche, el equipo del buscador de espectros se preparó para documentar lo que durante años ha sido narrado por los lugareños, los lamentos y presencias de los peregrinos que murieron en el lugar.
A esa hora, el equipo de Zócalo Saltillo estaba reunido en las vías, cuatro fotógrafos disparaban a diestra y siniestra a lo largo de las vías.
Carlos Trejo, quien desde el atardecer dijo que sentía tres presencias extranormales en la zona, revisaba cada una de las tomas en las pantallas de las cámaras y fue en una de ellas donde descubrió las tres figuras, tres siluetas avanzando sobre la vía.
La fotografía muestra dos personas al fondo, dos reporteras identificadas plenamente, al frente dos fotógrafos y el propio Carlos Trejo de espaldas a la cámara. Cerca de él la primera silueta y entre ambos grupos las otras dos.
Antes, su equipo ya había registrado un ente azul, la foto tomada con un celular, mostraba una silueta de color azul que después volvería a aparecer en la foto de un mezquite cercano a las vías y junto al cementerio improvisado en su memoria.
Esas eran las presencias detectadas y la actividad se hacía más fuerte.
Luego, al fondo de otra fotografía, se documenta la aparición de otra figura humana en la que incluso se detalla la ropa, luego la actividad bajó y Trejo se prepara para regresar en fechas cercanas al 5 de octubre. Las psicofonías esta noche no se escucharon, pero el cazafantasmas volverá, su objetivo al detectar los entes es darles paz, invitarlos a encontrar su camino, localizando incluso a sus familiares.
Se calcula que más de un millar de personas perdieron la vida en ese lugar, familias enteras se perdieron, la fe en san Francisco de Asís no les bastó para volver con bien. Una tragedia como esta, explica el cazafantasmas, libera mucha energía, la muerte violenta de una persona puede generar actividad paranormal; imaginemos las de cientos de almas perdidas que se desprendieron de los cuerpos desmembrados y calcinados.
Vagando entre el lamento y el horror, y sobre todo buscando a sus seres queridos entre los vapores de la tragedia.
“¿Entonces no hay descanso, ni alivio, no importa que haya pasado tanto tiempo?, le preguntó la reportera.
“El tiempo cambia, su percepción cambia, ahora tenemos otro horario, la puesta de sol, la temperatura hace que las horas sean aproximadas, pero para ellos, el momento del shock es el mismo, como si hubiera sido ayer y eso se percibe en la carga de dolor que hay en el lugar, es lo que más se percibe”.
No hay violencia, sólo un dolor y una tristeza impresionantes, asiente el buscador de fantasmas Carlos Trejo.
Ellos eran peregrinos y sus almas siguen en procesión.
Ahuyentan seguidores a espíritus del trenazo
Por: Rodrigo Flores
Saltillenses seguidores del fenómeno paranormal se dieron cita en el Puente Moreno, lugar que se dice es sitio de avistamientos de personas fallecidas en el “trenazo” recordado cada 5 de octubre, hasta donde Carlos Trejo acudió para ser testigo del fenómeno registrado.
Con la intención de conocer de cerca al cazafantasmas más famoso de México, ciudadanos se dieron cita en punto de las 23:00 horas –minutos antes de que se registrara aquel accidente–, pero desafortunadamente no encontraron a su ídolo, el cual tuvo que retirarse luego de que ya no se registrara actividad paranormal.
Algunas personas que llegaron en familia, e incluso hubo quienes se acercaron solos al lugar, iban con la intención de conocer y contar sus experiencias a Carlos Trejo, pero no pudieron estar cerca de él, hecho que lamentaron, y entonces se retiraron del lugar.
El hecho de que se tuviera que retirar minutos antes de las 23:00 horas, fue debido a que la presencia de las personas que llegaban fue detectada por los espíritus que había sentido Carlos Trejo en el sitio, por lo que decidió suspender actividades al ya no registrar ninguna actividad paranormal.
“Desafortunadamente hay muchas personas aquí, y eso ahuyenta la actividad, por eso voy a regresar, voy a dedicarle un poquito más de tiempo, faltaron muchas cosas, los testimonios, pero creo que nos llevamos un resultado positivo para haber estado dos o tres horas”, dijo al respecto.
Comentó que los primeros resultados le dejaron un buen sabor de boca, ya que al momento de arribar al lugar, de inmediato comenzó a sentir sensaciones que explicaban la presencia de algunas almas, aunque no pudo determinar si se trataba de hombres, mujeres, o niños.
“Se percibe mucho dolor, se percibe tristeza. Metimos aparatos y hay un punto específico en donde los aparatos me dieron mucho más actividad, ahora, saber si hay actividad aquí, sí hay actividad, ahora hay que saber si es mujer o niño, y me quedan algunas dudas, pero aquí hay más de tres, no es nada más una persona”, finalizó.
Al final del día, Carlos Trejo se retiró del lugar con una sensación de extrañeza, de duda, Puente Moreno le despertó la curiosidad por saber qué pasó exactamente en dicho sitio, por lo que prometió regresar con todo su equipo y con más tiempo, para tratar de contactar alguna de las almas que penan por la región surponiente de Saltillo.
Revive la tragedia de Puente Moreno
Por: Aracely Gallegos
El ruido del tren y los gritos de la gente tratando de salir de los furgones en llamas fueron escuchados. Un ambiente de tristeza y angustia percibió el cazafantasmas Carlos Trejo en el Puente Moreno, donde hace 38 años ocurrió una de las más grandes tragedias que han enlutado a Saltillo.
Según Trejo, el lugar está “infestado” por los fantasmas de los peregrinos de aquel tren repleto, que venían de venerar a san Francisco en Real de Catorce y que estaban muy cerca de llegar a su destino final, sin imaginar que esta catástrofe se los impediría.
Desde su llegada al lugar, el buscador de fantasmas detectó la energía de las personas que perdieron la vida en el trágico trenazo en el que familias completas perdieron la vida aquel fatídico 5 de octubre de 1972.
Previamente, Trejo se documentó con imágenes y testimonios de la tragedia, pero su verdadera magnitud la percibió al llegar a Puente Moreno, donde escuchaba el ruido del tren, los gritos de la gente tratando de salir de los furgones envueltos en llamas o de aquellos que quedaron atrapados entre los fierros retorcidos.
A temprana hora, la presencia de los espectros era débil, pero ya se sentía. Más tarde, conforme oscurecía, era más intensa la sensación de que ahí estaban las mujeres, hombres, niños y ancianos que perecieron en el accidente.
Con aparatos especializados que detectan las ondas electromagnéticas Trejo y su equipo recorrían las vías del tren y encontraron ciertas zonas donde las pulsaciones eran más intensas e incluso las agujas rebasaban los niveles máximos.
Según su percepción, Carlos Trejo indicó que en Puente Moreno murieron alrededor de 50 ó 60 personas que vivieron momentos de angustia y sorpresa al momento del impacto que les arrebató la vida.
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