Saltillo

Publicado el lunes, 11 de mayo del 2026 a las 04:25
Saltillo.- Ya sea a causa de una enfermedad, por la ausencia y hasta por el abandono, cientos de personas vivieron el día de la Madre sin celebración, con dolor y esperando a ese ser querido que nunca vendrá.
Mientras miles de familias organizaron grandes festejos para celebrar a las madres, hay personas que vivieron fecha en circunstancias distintas, afuera de hospitales, en un asilo de ancianos o en los panteones.
Justo al mediodía de este domingo el sol abrasaba, el termómetro ya marcaba los 30 grados y así, con ese clima, en la explanada del Hospital General había tres mujeres sentadas en una banca refugiándose del sol bajo una malla sombra.
Una de ellas es América Rodríguez quien junto con su hermana y su sobrina espera noticias sobre el estado de salud de su mamá Rosa Irma Rodríguez, quien ingresó al hospital la noche del sábado con intensos dolores en el abdomen.

“
A una madre se le acompaña siempre” dijo América, señaló que su madre padece una hernia y ya estaba programada para cirugía pero la noche del sábado comenzó a sentirse mal y por ello la trasladaron al hospital.
“
Está triste porque estamos aquí, ya teníamos otros planes de llevarla a desayunar y pues ahorita está internada y nos dice ´tengo hambre´ pero dentro de lo que cabe pues es bonito porque gracias a Dios aquí está, la tenemos”
El plan de América era festejar con su madre, su hermana y su sobrina con un desayuno en un restaurante, el cual ya tenía reservado, pero todo cambió con el ingreso de su madre al hospital.
Ese desayuno se convirtió en un almuerzo de gorditas y un refresco en una banca afuera del hospital mientras espera noticias sobre la salud de su madre.
Para América eso no importa lo importante, dice, es que su madre está bien y que cuentan con la fortuna de tener a su lado a quien les dio la vida.
Una vez que haya notificación médica sobre la salud de su madre, América también será festejada por sus tres hijos, una carne asada en una quinta en un rancho en Arteaga será la comida que degustará la tarde de este domingo.
América dijo que a una madre nunca se le abandona, pero esa frase no aplica para todos, hay un lugar en Saltillo, donde el abandono es el común denominador entre sus habitantes.
Se trata del asilo “Ropero del Pobre”, ahí residen 103 personas adultas mayores, de las cuales 53 son mujeres y sólo 13 son madres, y de esas 13 menos de la mitad son visitadas por sus hijos o sus nietos.
Paulina Udave, directora del asilo, explicó que la mayoría de las personas adultas mayores que ahí residen son protagonistas de historias de abandono o maltrato, personas de más de 80 años que viven con la esperanza de que sus hijos o hijas acudan a visitarles.
“
De estas trece mamás que tenemos, algunas ya sus hijos fallecieron, o algunos están en condiciones complicadas, están en la cárcel o recibieron restricción por maltrato y abandono, algunas cuantas, pocas, sí viene la familia, los hijos o el nieto, a verlas”
Para una persona en el ocaso de su vida lo más importante es sentirse querida y apreciada, señaló Paulina, por ello, en el asilo les organizan una comida especial en este día de las Madres, para que no les pase desapercibido.
En este asilo son más las historias de abandono y olvido, relató Paulina, como la de doña “María”, a quien se le cambió el nombre por motivos de privacidad.
Ella tuvo dos hijos, debido a una enfermedad utiliza silla de ruedas para moverse, durante años estivo bajo el cuidado de uno de sus hijos, quien despilfarró los bienes de doña María para comprar droga.

Al final su hijo falleció a causa de una sobredosis, la señora quedó bajo el cuidado de su otro hijo, con el tiempo este se cansó de cuidarla y decidió ingresarla en el asilo donde la visitaba con regularidad hasta que falleció.
“
Una mamá que está actualmente con nosotros, sus hijos ya fallecieron, uno por abuso de drogas, de hecho era con quien vivía, de alguna manera la casita de ella que con el esfuerzo fue juntando terminó desmantelada porque todo era necesario para la adicción que tenía”
Paulina relató que el hijo que recogió a doña María, se cansó de cuidarla debido a que nunca tuvo un vínculo fuerte con su mamá y esto derivó en una situación de maltrato a su madre hasta que decidió llevarla al asilo.
La directora del asilo refirió que como doña María hay al menos otras 20 mujeres en el asilo que aún esperan la visita de sus hijos o sus familiares, que anhelan que alguien se acerque y les diga “mamá”, que las abracen, que las consientan, que las festejen.
Mientras hay personas que no honran a sus madres y las abandonan en asilos, en el mejor de los casos, o las dejan a su suerte, en los panteones el panorama es diferente en este día de las madres.

Ahí acuden cientos de personas a visitar las tumbas donde reposan los restos físicos de sus madres porque, aunque ellas ya hayan fallecido, viven en los corazones de sus hijos, porque el olvido es la verdadera muerte, dicen algunos.
Este domingo cientos de personas recorrieron los pasillos de los panteones para llegar hasta el lugar donde descansa esa mujer que los guió, que los crió, que también los regaño, esa persona que les dio un amor incondicional e infinito.
Así lo expresa Jesús Valero, hombre de 60 años, hijo de María del Carmen Ramos Govea, quien recuerda a su madre como una mujer amorosa, una matriarca que inculcó a sus ocho hijos valores como la responsabilidad y cuidar siempre a su familia.
Jesús perdió a su madre hace 15 años y el dolor sigue presente, no se ha ido, se adormeció pero ahí está, nunca va a olvidarla, es el agradecimiento y el amor que le dio su madre lo que lo mantiene fuerte.

“
Tiene ahorita como quince años más o menos, pues todavía la extrañamos mucho, o sea, son huecos que no puede uno olvidar tan fácil, a una madre no se le olvida nunca, es la que te dio la vida y tenemos que estar siempre agradecidos con ella”
En cada fecha especial, Jesús acude a la tumba de su madre, ya sea día de muertos o de las madres, el aniversario luctuoso de doña Carmen o su cumpleaños.
En esa tumba también están los restos de su padre y de su hermano, quedaron en familia, dice Jesús, quien se queda arreglando y limpiando esa tumba, recordando a su madre.
A una madre no se le olvida, se le agradece, se le enaltece, se le festeja, en este día hay cientos de personas en hospitales y panteones sobrellevando el dolor de ver a su madre enferma o con el pesar de su ausencia.
También hay lugares como los asilos, donde hay mujeres que esperan que sus hijos las visiten, que las celebren, que simplemente les cuenten de su vida.
Estos son los contrastes en el día que en México se celebra a las Madres, mientras miles de familias se reúnen para disfrutar una comida hay otras miles que pasan este día visitando panteones o, en el mejor de los casos, cárceles u hospitales.

Más sobre esta sección Más en ZocaloApp-home2
Hace 3 horas
Hace 6 horas
Hace 10 horas
Hace 11 horas
Hace 11 horas
Hace 16 horas
Hace 18 horas
Hace 20 horas
Hace 21 horas
Hace 22 horas
Hace 22 horas
Hace 22 horas