La historia señala, que la minería es una actividad que se remonta al inicio de la civilización. La búsqueda de piedras y metales en el Paleolítico se realizaba para la fabricación de armas y herramientas.
En el antiguo Egipto, la minería fue una actividad común para la extracción del oro. La mina más antigua de la que se tiene registro tiene cerca de 43 mil años.
Las civilizaciones griega y romana se caracterizan por la extracción de piedras preciosas y minerales, en los que se desarrollaron procesos más elaborados para su extracción.
La minería se extiende por Europa, para extraer hierro, cobre y metales preciosos. La guerra impulsó la minería subterránea, desarrollándose nuevas tecnologías para la búsqueda de los metales.
En Asia se explotaban minas de plata, oro y cobre para la fabricación de joyas, y en el continente americano algunas minas de cobre datan de 5 mil años de antigüedad.
Y aunque la minería ha traído grandes progresos a la humanidad, es una actividad que ha estado acompañada siempre de grandes catástrofes y pérdidas humanas.
Por ello, la fecha de la conmemoración mundial de la actividad se relaciona con la muerte de una mártir de la fe cristiana. Santa Bárbara, quien nació el 4 de diciembre y es la protectora del fuego, las explosiones y el rayo.
Bárbara, hija se Dióscoro, gobernador de una provincia persa, habría nacido en Nicomedia. Su padre, tratando de apartarla del proselitismo cristiano la encerró en una torre, pero a pesar de su encarcelamiento recibía instrucción en diversas disciplinas.
El abandono de su padre en la torre permitió que Orígenes de Alejandría –teólogo cristiano– la instruyera en la fe en la que también fue bautizada. Cuando su padre la visita ella se declara cristiana y se opone al matrimonio que se le propone con un hombre pagano.
Su padre se enfada tras la negativa y jura matarla en honor de sus dioses, ella escapa por una tercera ventana que había construido en la torre simbolizando la Santísima Trinidad. Al ser capturada, es enviada al tribunal, donde se le dicta la pena capital por decapitación.
Se relata que el mismo Dióscoro fue quien la decapitó en la cima de una montaña, tras lo cual un rayo lo alcanzó, dándole muerte también. Debido a esta leyenda, se le asocia con las profesiones que manejan explosivos, entre ellas la minería.
Aparentemente la extracción de ciertos minerales e hidrocarburos sigue siendo más barata que la reutilización de ciertas sustancias, pero el costo ambiental y la párdida de la biodiversidad causada por la minería según los expertos, puede superar los beneficios que acarrea la actividad.
Frenar esta actividad de un día para otro, además de que resultaría imposible, causaría grandes pérdidas y escasez a nivel mundial de energéticos, como el gas y el carbón, materiales para la construcción, plástico, asfalto y hasta suministros para alimentos como fertilizantes.
Una de las grandes opciones para revertir el daño por la minería son las energías renovables, sin embargo, resulta paradójico las energías renovables es que, en su forma actual, necesitan volúmenes sin precedentes de materiales extraídos no renovables.
Hay otro aspecto sumamente importante en la minería, los derechos de los trabajadores de la industria, la reivindicación de las condiciones de su empleo, la paga y sus prestaciones son temas añejos en nuestro país y en el mundo.
Hasta que no estemos totalmente conscientes como comunidad de lo que la minería, la explotación de recursos minerales y los derechos de sus trabajadores representan, y no demos opciones viables de solución en cada uno de los rubros, seguiremos teniendo tragedias en el ramo como las hasta hoy conocidas. Ojalá y este día nos haga reflexionar en ello.
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