Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Trump compró bono corporativo millonario de Netflix y Warner Bros tras anuncio de fusión Sin darse por vencido, James Van Der Beek decide no hacer propósitos de Año Nuevo Exalumnos del Ateneo Fuente tienen reunión de fin de año El Señor de los Anillos vuelve al cine: Cinemex proyectará la trilogía en versión extendida Tele Zócalo Matutino / 17 de enero de 2026

Zócalo

|

Monclova

|

Información

| Diana o “Claudia”, sale por las noches para ganarse el sustento de su familia.

Monclova

Diana, sexoservidora por necesidad, sobrevive entre el peligro de Monclova

  Por Delia Tijerina

Publicado el miércoles, 2 de abril del 2025 a las 04:00


El sexoservicio le permite mantener a sus 3 hijos, pero a cambio le causa heridas físicas y emocionales.

Monclova, Coah.- Detenida por alterar el orden público tras un altercado con un cliente que se negó a pagar por su compañía, Diana se resignó a sacrificar su ganancia por su libertad, la libertad que le permite seguir ejerciendo el oficio más antiguo del mundo para llevar el sustento diario a su hogar.

Bajo el nombre de “Claudia”, Diana, de 43 años, lleva más de una década ejerciendo el trabajo sexual, una labor que, según cuenta, le ha permitido mantener a sus tres hijos, pero que también le ha dejado profundas heridas físicas y emocionales.

Diana, fue liberada tras pagar una multa de poco más de 400 pesos, una cantidad que, irónicamente, superaba lo que el sujeto con el que discutió estaba dispuesto a pagar por su compañía esa noche.

Con la voz entrecortada, accedió a compartir con Periódico Zócalo su historia, la de una mujer que cada noche se enfrenta a la dureza de la calle, pero que sigue adelante por amor a su familia.

De la maquiladora a la calle

Hace 12 años, cansada de los bajos salarios y el maltrato en la maquiladora donde trabajaba, Diana comenzó a frecuentar bares y cantinas del centro.

Al principio, lo hacía para distraerse, pero pronto descubrió que su presencia en esos lugares podía convertirse en una fuente de ingresos.

“Primero eran los tragos gratis, las cenas, los regalos… Luego, con el tiempo, entendí que podía ganar mucho más si me dedicaba de lleno a esto”, confiesa.

Así nació “Claudia”, su identidad nocturna, la que le permite sobrevivir en un entorno donde el peligro es constante.

Una noche en la vida de “Claudia”

El trabajo de Diana no tiene horario fijo ni salario estable. Puede ganar desde 200 hasta 2,000 pesos por noche, dependiendo de la suerte, de los clientes y de su resistencia.

“A veces te va bien, a veces no te pagan o te golpean. Hay quienes te prometen el cielo y te dejan en el suelo”, dice con amargura.

Los riesgos son muchos desde violencia, enfermedades, discriminación y la constante amenaza de ser detenida por las autoridades.

Sin embargo, sigue en el oficio porque, según sus palabras, no tiene otra opción.

“Por mi edad y con la crisis, en una maquiladora no ganaría ni la mitad de lo que hago aquí y súmale que no terminé ni la secundaria”, explica.

El precio de la supervivencia

Diana, no se enorgullece de su trabajo, pero tampoco se avergüenza. Sabe que la sociedad la juzga, que muchas veces es vista con desprecio, como algunos de sus vecinos que la miran cuando sale a trabajar con sus vestidos cortos, pero también entiende que lo que hace es por necesidad, no por placer.

“Lloras, te desesperas, pero luego piensas en tus hijos y sigues adelante”, dice mientras se le entrecortaba la voz.

En su pequeño hogar de dos cuartos y una cocina, construido con años de esfuerzo, la esperan sus tres hijos: dos adolescentes de 16 y 17 años y un niño de 7.

Ellos son la razón por la que cada noche “Claudia” vuelve a salir a las calles, a enfrentar un mundo que pocas veces es amable con mujeres como ella.

Más allá del prejuicio

Historias como la de Diana son más comunes de lo que se piensa. Mujeres que, por falta de oportunidades, terminan en un oficio que no eligieron, sino que les fue impuesto por las circunstancias.

Diana no pide lástima ni compasión, sólo respeto. Sabe que su vida no es fácil, pero mientras tenga fuerzas, seguirá luchando por su familia.

“Yo no sé si algún día pueda dejar esto, pero si lo hago, quiero que sea porque encontré otra forma de vivir, no porque la sociedad me obligó a desaparecer”, dijo mientras fumaba un cigarro que un oficial le había regalado a su salida de las celdas.

Notas Relacionadas

Invierten alcaldes en la seguridad

Hace 1 dia

Ofrece ICATEC curso de costura industrial

Hace 1 dia

Se descartan enroques en Presidencia Municipal

Hace 1 dia

Más sobre esta sección Más en ZocaloApp-home2

Hace 1 dia

Oferta Dual 150 vacantes, acuden 38 interesados

Hace 1 dia

Invitan a monclovenses a Bendición de Cascos

Hace 1 dia

Estiman pago a ex obreros en 6 meses tras venta de AHMSA

Hace 1 dia

Desconfían de Ismael Leija ex obreros de AHMSA

Hace 2 dias

Acusan de abuso a docente del COBAC

Hace 2 dias

Confía Iniciativa Privada en renovación del T-MEC

Hace 2 dias

Adoptan a 7 niños en el 2025

Hace 2 dias

Abogado acusa a MP de omisión en denuncia contra Juez

Hace 2 dias

Acaba el Juzgado Cuarto con rezago de expedientes

Hace 2 dias

Que la escrituración deje de ser calvario: Presidente de notarios

Hace 2 dias

Entrega Canaco auto a ganador del 2026

Hace 2 dias

Aumentarán precios de forma escalonada