Saltillo
Por
Grupo Zócalo
Publicado el domingo, 12 de octubre del 2025 a las 04:05
Alondra Martínez | Saltillo, Coah.- Es recordado con cariño don Nazario Ortiz, empresario y político que impulsó la educación, la agricultura, la política en Coahuila y en el país, tras el 34 aniversario de su muerte.
Nazario Silvestre Ortiz Domínguez nació el 31 de diciembre en 1893 en la ciudad capital de Coahuila, quien fue distinguido por su notable aportación política y una actividad muy importante a nivel empresarial.
Reconocido empresario
Cursó su educación primaria en la Escuela Primaria No. 2 en Saltillo; posteriormente continuaría su educación en la Normal de Saltillo, y su educación de preparatoria la cursaría en el Ateneo Fuente.
Una vez que ingresó al Ateneo, conoció Rebeca Rodríguez Recio, a quien desposaría en ese tiempo y con quien tuvo dos hijos, Nazario y Mario Ortiz Domínguez.
En 1915 comenzó a trabajar en la tienda de Dámaso Rodríguez, quien fue un empresario muy reconocido en la ciudad por su tienda de abarrotes, ultramarinos, entre otros productos, frente a la Plaza Manuel Acuña, en las calles Allende y Juan Aldama, edificio que fue medianamente destruido pero que actualmente sigue conservado por ladrillos y sus arcos de cantera.
Entre los trabajadores con quienes se codeó en el establecimiento, se encontraban Isidro López, quien fundó Grupo Industrial Saltillo, y Segundo Rodríguez Narro, empresario que se dedicó al cultivo de trigo.
Posteriormente se mudaría a Torreón, trabajando de manera independiente en algunas actividades comerciales, sin embargo, en el periodo de la Revolución Constitucionalista, conoce a Francisco Murguía, militar mexicano, quien le dio el nombramiento de proveedor de trenes militares del norte hacia el sur de México.
Despega en la política
Para ese momento, don Nazario comenzaba a adentrarse en el comercio en la época revolucionaria, y al mismo tiempo tocaba poco a poco terreno político, ya que sintió el impulso de servir a sus semejantes en la gestión pública una vez que el autoritarismo estaba cobrando una situación económica, precaria y era severamente lastimada por los movimientos revolucionarios precedentes. Fue hasta que en 1923 se convertiría en el primer regidor de Torreón; después participaría en la campaña de la Presidencia Municipal de Manuel Pérez Treviño, quien después sería gobernador de Coahuila.
Gracias a su participación, a partir de ahí Ortiz Domínguez despegaría su carrera política, realizándose como alcalde de Torreón por tres años. Regresa a Saltillo en 1928 y se establece también como presidente municipal de Saltillo por seis meses, donde presenció diversos golpes de Estado por el periodo prerrevolucionario, periodos que no fueron muy largos, de 1929 a 1933, fecha importante, ya que fue el año de construcción del Ateneo Fuente, donde 80% de recursos que recibió del Gobierno federal se invirtió en la construcción de la institución.
Gracias al arquitecto Zeferino Domínguez, quien diseñó el edificio con una arquitectura moderna, bien iluminada, ventilada y con grandes jardines, logró cambiarle la imagen de frente al Ateneo, de una mujer que recibe a sus hijos con los brazos abiertos, que en este caso serían los estudiantes, las aulas laterales son los brazos abiertos, y la parte central, los tres pisos, correspondería al cuerpo de la mujer.
En ese mismo periodo de tiempo lanzó su campaña para gobernador de Coahuila, a la par con el candidato Vito Alessio Robles, resultando triunfador, tomando el cargo el 1 de diciembre de 1929 al 30 de noviembre de 1933.

Avanza en la política
Don Nazario continuó con su vida política donde también llegó a ser senador de la República en 1934, tras lanzar su campaña y resultar ganador, por lo que tomó posesión el 1 de septiembre de ese año hasta 1940.
En 1946 fue nombrado secretario de Agricultura de México, ya que de niño siempre mantuvo el interés por el cultivo derivado de sus vivencias en Saltillo sobre las huertas. El cultivo fue un precedente muy importante para Ortiz, ya que adquirió un terreno en El Álamo, cerca de la Universidad Antonio Narro; poco a poco fue adquiriendo más terrenos aledaños, la extensión comenzó a incrementarse, de tal manera que creó los viñedos El Álamo, donde producían el Brandy Club 45, que fue muy reputado en los años 40, 50 y 60. Paralelamente el cultivo también lo estaba trabajando en Aguascalientes, donde vivió hasta sus últimos años.
Compromiso con maestros
En la década del 50, la Escuela Normal de Coahuila fue recibida por Nazario Ortiz en el tradicional viaje por Ciudad de México, el cual brindó unas palabras para los hombres, como educadores, sobre el sentido de la patria, de la familia y de la trascendencia del magisterio en la vida de la nación. Tras las palabras del hombre visionario, donde puntualizó la importancia del salario de los profesores, sobreestimuló la confianza y el compromiso de los educadores eliminando las huelgas y suspensiones de ese tiempo.
Visionario
El profesor e investigador Carlos Recio Dávila, de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, quien ha investigado a fondo sobre Nazario Ortiz y conversado con miembros de su familia, compartió:
“Fue un hombre no solamente de un carácter entrañable, sino también sensible a lo que México era en ese periodo todavía turbulento de la post revolución. Pero sensible también de las necesidades del futuro, entonces definitivamente si fuera una palabra, yo diría que alguien bueno, tres palabras, sensible, generoso y visionario”.
‘Don Necesario’
Nazario Ortiz fue reconocido por el pueblo como un hombre que era dedicado en su trabajo y apodado por algunos como “Don Necesario”, así lo menciono su nieta, Mónica Ortiz de Basilia, en marzo de 2001.
“Mi abuelo era conocido por varios nombres que expresaban mucho de lo que era; por ejemplo el ‘Viñador de Amistades’ y ‘Don Necesario’. Todos tenemos grandes relatos y recuerdos de él, pero a mí me gustaría hablarles de lo que nos dio y nos dejó: el amor por la familia, por la vida y por todas las cosas pequeñas, aunque significativas. Era la persona más noble, recta, justa y cariñosa. Nos inculcó la unión familiar y el respeto”, contó Mónica.

Su última voluntad
Nazario S. Ortiz Garza falleció el 10 de octubre de 1991, a los 97 años, en Lomas de Chapultepec en México, D.F., hoy Ciudad de México, acompañado de su hermana, hijos y nietos, quienes cumplieron su última voluntad: ser sepultado en la ciudad que lo vio nacer, en Saltillo. Sus restos fueron velados y trasladados hacia la capital de Coahuila donde se encuentran descansando en el Panteón Santiago en la rotonda de Los Hombres Ilustres.

Más sobre esta sección Más en ZocaloApp-home2
Hace 21 horas
Hace 21 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia