Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
UdeG pide mantener calma ante hechos de inseguridad Suspenden transporte público en Jalisco tras narcobloqueos y quema de vehículos Pánico en el Aeropuerto de Guadalajara: pasajeros huyen por presencia de hombres armados VIDEO: Reportan bloqueos en tramos carreteros de Baja California Se registran balaceras y bloqueos en Reynosa la madrugada de este domingo

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Educación en tiempos de algoritmos

Por JC Mena Suárez

Hace 5 meses

La educación, durante décadas, fue el puente entre el esfuerzo y la estabilidad. Estudiar significaba acceder a un empleo digno, ejercer una profesión, construir una vida. Hoy ese puente está lleno de grietas.
Los estudiantes se forman en aulas que hablan de automatización, robótica e inteligencia artificial, pero al salir se enfrentan a un mercado laboral que ya no garantiza que lo aprendido tenga aplicación directa. La pregunta ya no es ¿y qué quiere ser?, sino ¿qué vas a hacer cuando lo que eres ya no se necesite?

La automatización ha redefinido el trabajo. Las tareas repetitivas, físicas o administrativas son absorbidas por máquinas que no descansan, no se enferman y no exigen prestaciones. La robótica industrial ha transformado fábricas enteras, desplazando obreros y técnicos que antes eran indispensables. La Inteligencia Artificial, por su parte, ha comenzado a ocupar espacios que antes se pensaban exclusivos del intelecto humano: análisis financiero, redacción de textos, diagnósticos médicos, atención al cliente.

Este fenómeno no es nuevo, pero su velocidad sí lo es. Lo que antes tomaba décadas en cambiar, ahora se transforma en meses. Y mientras tanto, los sistemas educativos siguen enseñando como si el mundo fuera el mismo de hace 20 años…

¿Qué está pasando?

¿Cómo se prepara un joven para un empleo que aún no existe o para competir con una máquina que aprende más rápido que él?
Recientemente conversé con un joven que tiene talento para la música. Me dijo con sinceridad: “De la música no se vive. Necesito otros empleos”. Su voz no era de derrota, sino de adaptación. Otro caso: un padre con dos hijos, uno radiólogo y otro dentista. Ambos con títulos, ambos con formación profesional, pero ninguno ejerciendo lo que estudió. ¿Qué está pasando?

Lo que ocurre, es que el empleo ya no es una consecuencia directa de la educación. Es una combinación de oportunidad, contexto, tecnología, y muchas veces, suerte. Conozco a un músico que, además de tocar, trabaja haciendo block. No porque quiera, sino porque debe. Y ahora, con la llegada de robots que construyen, imprimen en 3D y ensamblan estructuras, incluso ese trabajo podría desaparecer.

La Inteligencia Artificial no sólo compite con el obrero. También con el profesionista. Hoy existen algoritmos que redactan contratos, analizan radiografías, diseñan campañas publicitarias. ¿Qué queda entonces para el humano? La creatividad, la empatía, la capacidad de conectar ideas. Pero incluso esas habilidades son replicadas por sistemas cada vez más sofisticados.

Formar para la adaptabilidad

La educación debe cambiar. No basta con enseñar contenidos. Hay que formar para la adaptabilidad, para el pensamiento crítico, para la resiliencia emocional. Pero también hay que exigirle al sistema económico que deje de tratar al trabajador como un recurso desechable, porque si no, el futuro será un campo de batalla entre humanos desocupados y máquinas eficientes.
La automatización no es el enemigo. El enemigo es la desigualdad que genera cuando no se acompaña de políticas públicas, reconversión laboral y acceso equitativo a la tecnología. No todos tienen la posibilidad de aprender nuevas habilidades, de migrar a sectores emergentes, de reinventarse. Y mientras tanto, los que sí pueden, muchas veces terminan en empleos que no reflejan su vocación, ni su preparación.

Por un futuro más humano

La educación debe volver a ser un proyecto de vida, no sólo una estrategia de supervivencia. Y para eso, necesitamos que las empresas, los gobiernos y las instituciones educativas trabajen juntos. No para formar obreros del algoritmo, sino ciudadanos capaces de construir un futuro más justo, más humano y más digno.

Notas Relacionadas

Desmantelan AHMSA

Hace 8 horas

Lazos reforzados

Hace 8 horas

Torreón 2024: la auditoría federal que confirma, por enésima vez, el desastre de Román

Hace 8 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 8 horas

Desmantelan AHMSA

Hace 8 horas

Lazos reforzados

Hace 8 horas

Torreón 2024: la auditoría federal que confirma, por enésima vez, el desastre de Román