Saltillo.- Dando bola desde hace más de 30 años, don Daniel Vargas Reyes ha logrado sacar adelante a sus hijos con el oficio de bolero en Ramos Arizpe, un trabajo que implica pasar largas horas en la incertidumbre a la espera de algún cliente.
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No le voy a heredar dinero, pero sí educación”, son palabras del hombre de 54 años que a lo largo de su vida ha luchado por que sus hijos tengan lo que él de joven no pudo, como lo son los estudios.
Jared es el hijo menor de don Daniel, y en los próximos meses será oficialmente licenciado en Derecho, lo que llena de alegría y orgullo al hombre que con franela y grasa ha logrado pagar los estudios del joven hijo.
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Me siento orgulloso, lo que pasa es que cuando se quiere se puede. En este trabajo quizá no se gana mucho, pero si eso poquito lo invertimos en algo que valga la pena, como lo es la familia, Dios nos recompensa”, detalló don Daniel.
El conocido bolero Vargas aseguró que los hijos no tienen ninguna culpa de las decisiones de sus padres, pues tras 25 años de casado, en 2016 decidió divorciarse de su expareja, aunque no de sus hijos, por lo que responsablemente ha otorgado la respectiva manutención a Jared.
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Fue difícil pero valió la pena, ahorita ya es el último jalón, ya solo estamos batallando para comprarle su título a mi hijo, su cédula profesional”, puntualizó con una gran sonrisa en su rostro que ni el cubrebocas pudo ocultar.“No le voy a heredar dinero, pero sí educación”. Daniel Vargas Reyes, Bolero.
‘Ser padre es adrenalina’
Don Juventino Márquez Serrano, mejor conocido como “El fantasma de Rigo Tovar”, es localmente conocido por vender frituras y cigarrillos en la banqueta de un conocido centro comercial, ubicado sobre el bulevar Francisco Coss, antes de llegar a su cruce con Isidro López Zertuche.
“Don Rigo” señaló que ser padre es una adrenalina que él mismo vio reflejada en su esfuerzo y dedicación, con la cual logró sacar adelante a sus cuatro hijos: un varón y tres mujeres, quienes hoy en día le han regalado la dicha de ser abuelo.
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Se siente uno bien, a mis 71 años yo estoy feliz, o sea todavía me siento bien. Estoy contento por haber formado lo mejor que pude a mis hijos. Hoy ya tengo dos nietas que son mis consentidas, una de 13 y una de 19 años, mientras su mamá sale a trabajar yo cuido a mis nietas”, detalló don Juventino Márquez.
Sobresaliente
De cabello largo y lente grande, el originario de Orizaba, Veracruz, desde muy joven comenzó a trabajar en la industria del maquinado de piezas en torno, pese a no haber estudiado propiamente la carrera técnica en Máquinas y Herramientas debido a sus condiciones económicas, lo cual no fue impedimento para sobresalir en la vida.
El tiempo comienza a cobrar factura a don “Rigo”, pues ya olvidó con exactitud cuántos años lleva vendiendo su mercancía en el mismo punto, aunque confesó que en sus inicios vendió música en casete, aunque al descontinuarse decidió ofrecer sus tradicionales frituras.
No requieren un solo día
Los experimentados hombres coinciden en que no se requiere un día en específico para honrar y respetar a tu padre, pues todos los días del año se les debe guardar un aprecio y respeto especial por el hecho de ser, en la mayoría de los casos, el pilar de la familia.