Coahuila
Hace 7 meses
A él en la secundaria no le gustaban las matemáticas y, uno de los hermanos designados como catedráticos por los lasallistas en el Colegio Ignacio Zaragoza lo convenció de la importancia de la materia, que le sirvió de base para convertirse en uno de los actuarios de mayor prestigio en el país.
Francisco Miguel Aguirre Farías utiliza la frialdad de las matemáticas para garantizar que, la seguridad social a través de las pensiones llegue a las personas que más lo necesitan.
Es sin duda uno de los mejores auditores y actuarios del país y especialista en los servicios pensionarios; un saltillense que nos llena de orgullo.
Francisco Miguel es reconocido como destacado deportista internacional y goza de gran prestigio en su otra especialidad, que consiste en resolver los problemas desde el punto de vista económico-financiero, concretamente relacionados con los sistemas pensionarios, mediante la aplicación de las matemáticas muy avanzadas, especialidad que domina desde la secundaria.
Así, el saltillense ha logrado paliar cuestiones como las del Servicio de Pensiones del Instituto Mexicano del Seguro Social a nivel nacional y evitar una huelga de grandes proporciones que hubiera paralizado al país, por lo delicado del tema, relacionado con la atención de la salud.
El actuario Aguirre Farías ha tenido muchas y muy buenas experiencias en la materia actuarial en universidades públicas y privadas, estados y ayuntamientos, logrando reformas los sistemas pensionarios. Su actuación está siempre en el justo medio entre patrones y empleados, para encontrar un equilibrio justo y una solución al problema más serio, donde no sólo interviene el asunto económico, sino el político y social.
Él reflexiona y afirma: “Que el trabajo que hago sirva para convencer a los patrones, a los trabajadores y a los gobernadores que, si no se hace algo con el problema de pensiones vamos a dejar a nuestros viejitos sin un sustento y hay que lograr que los organismos pensionarios tomen más fuerza para seguir apoyando a los enfermos, viudas e inválidos desamparados”.
Le paga un alfiler, con proyectil de bala calibre “22”.
Otra de sus facetas es el tiro al blanco de “fantasía”. Practica el tiro desde los 7 años. Su papá, el abogado saltillense, Francisco Aguirre, le regaló un rifle calibre “22” y su abuelito, el doctor Miguel Farías, le enseñó a tirar, se emocionó mucho con el tiro y quiso practicar lo que aparentemente era ficción en las películas de vaqueros de antaño, donde el muchacho de las películas hacía muchas piruetas con la pistola o con el rifle. Intentó primero pegarle un tiro a una lata pequeña donde se envasaban los chiles jalapeños en vinagre, luego de tres meses de intensa práctica lo logró.
Fue disminuyendo el tamaño de los objetos lanzados al aire, hasta que consiguió perforar con una sola bala una moneda de a centavo norteamericano y siguió practicando, hasta conseguir darle a un alfiler, certificado el hecho.
Acaba de publicar su libro, ¿Pensiones y con qué?, donde el lector podrá conocer la información mínima necesaria de las proyecciones actuariales y financieras para la correcta toma de decisiones.
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