Opinión
Hace 3 semanas
No, no y no…
Este fenómeno se ve casi todos los días del año: es un rastro de condensación, producido por el paso de una aeronave.
Cuando las alas de un avión comprimen el aire bajo ellas, el vapor de agua se condensa en gotitas minúsculas, pero a esa altura, la temperatura exterior es menor a 30° Celsius bajo cero, así que se congelan al instante. Es un rastro de cristales de hielo. Ni siquiera es humo y tampoco son sustancias tóxicas, como algunos sugieren por falta de conocimiento. Digamos que es igual que las nubes que llamamos cirros, sólo que éstos se producen de manera artificial.
El color rojizo o naranja encendido que observamos, si el fenómeno aparece antes de amanecer o tras la puesta del Sol se debe a que, desde nuestra perspectiva no vemos al astro rey, pero el rastro de la aeronave vuela a tal altitud que alcanza a recibir la luz directa del astro rey, y cuando el Sol está muy cerca del horizonte, su luz se filtra y toma tonos intensos dorados y rojizos.
Dependiendo de las condiciones de temperatura, altitud y presión, estos cirros o estelas de condensación se pueden sublimar pronto (volver a estado gaseoso, vapor de agua) y disiparse o perdurar horas.
Si se trata de un vuelo regular y las condiciones atmosféricas se repiten, probablemente lo vuelvan a ver al día siguiente, a la misma hora. Incluso hay aplicaciones que permiten identificar de qué vuelo se trata.
Saludos y cielos despejados.
Por: Pablo Lonnie Pacheco Railey / Instructor de astronomía
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